La reconstrucción

Como si se tratase de un ruinoso e inseguro edificio casi inhabitable que reconstruir, la reconstrucción nacional debe hacerse “de abajo a arriba” no al contrario como mucho se plantea o pretende. Tras 20 años seguidos de saqueo y destrucción Castrocomunista, desde los cimientos donde estriba toda la fábrica del “edificio” Venezuela, hasta el techo, requieren ser renovados. Además hay que adecuar a todos los venezolanos y extranjeros residentes a las nuevas condiciones de la obra. Solo así se asegurará en adelante el mejor funcionamiento y habitabilidad del país reconstruido. Nunca más deberá repetirse su apoderamiento indeseable por dictador ninguno. Menos gobierno a dos manos e invasión con miles de agentes como por los tiranos comunistas de Cuba mantenidos hasta nuestra ruina.

Pensando a futuro, el nuevo reconstruido “edificio” Venezuela, debe ser suficientemente seguro para albergar con todos los servicios, a la nueva población que para 2050 se estima sobre 45 millones de habitantes. Necesitamos venezolanos bien comidos, sanos y educados, estudiando y trabajando, ocupando mejor distribuidos la geografía nacional. Todo posible mediante la descentralización, regionalización y sistema de gobierno finalmente federal. Con desarrollo integral y sustentable, sin más desdén por lo agrícola, lo rural, lo fronterizo.
En la reconstrucción del “edificio”, no se dejará área, puerta ni ventana abierta a la desatención, al descuido, la desidia y el saqueo que lo destruyó. Todos los habitantes una vez restituidos de sus derechos por años conculcados, deberán conocer y cumplir sus nuevos deberes. De todos ellos, el de la vigilancia más permanente de los gobiernos y gobernantes de turno, para que estos, no como dueños del “edificio” que todos antes se han creído sin serlo, sino como miembros electos a la junta de condominio, se ocupen como deben junto a los vecinos, de la pulcra administración, mantenimiento, mejora y decoro del “edificio” asegurando el confort de su residentes y las mejores relaciones en el vecindario de países. Ciertamente “de abajo arriba” es que podemos reconstruir a Venezuela, no al contrario. Aparte de la reconstrucción física, el énfasis debe ser en los valores, la moral y luces, la consolidación de los hogares, las familias, las comunidades, las instituciones.

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