¡No nos equivoquemos, votemos por Luis Abinader!

Por Miguel Espaillat Grullón      New York, NY 4/10/2019       

 

1 – La política es ciencia y arte, es ver más allá de la curva, es inteligencia, es poner en funcionamiento el intelecto, es atreverse, es aprovechar las oportunidades, es usar el sentido común, es desprendimiento, es amor.  Y como bien dijo Juan Pablo Duarte, la política es las más hermosa de las ciencias, a lo que yo le añado mi versión: Ella solo es así, cuando se práctica con una filosofía de vida genuinamente cristiana y patriótica.

 

2 – En este momento crucial por el que está atravesando nuestra patria, en que su supervivencia es cuestión de vida o muerte, debemos detenernos a pensar, cual, de Hipólito o Luis, es el candidato con el que podemos sacar al PLD del poder para entonces desarrollar un programa de gobierno que conlleve un real Proyecto de Nación. 

 

3 – Por la información que tengo de ambos, podemos colegir, que de ellos dos, el hombre por el que debemos votar es Luis Abinader.  En esta ocasión como en veces anteriores, otra vez voy a argumentar el porqué de mi premisa precedente.  Luis Abinader es el candidato de la unidad y del consenso nacional, tal como lo han venido evidenciando todas las encuestas que de manera sostenida puntean a Luis con el 80% y con tendencia a aumentar; en cambio, Hipólito apenas alcanza un 14% y en picada.           

 

4 – ¿Por qué estos números?   La población esta harta de lo mismo.  Estamos hartos de Danilo, de Leonel, de todo lo que huela al PLD y de gente desfasada y ambiciosa como Hipólito.  La nación está harta de mentiras, de demagogia, de cinismo, de atropellos, de burlas, de comerciantes de la política.  El país no aguanta más tanto cúmulo de falsedades y farsantes.  

 

5 – Este seis de octubre los perremeistas no podemos equivocarnos.  Lo que está en juego es el futuro de la patria y de cada uno de nosotros, no la de un hombre y su familia. En esta disyuntiva histórica hay que entender que Hipólito es más de lo mismo.  Su candidatura es anacrónica e improcedente, por consecuencia su proselitismo político, más que bienaventuranzas, es una desgracia para nuestro Partido y la República. Él solo contribuye a torpedear las posibilidades reales que tiene Luis Abinader frente a cualquiera de los perversos candidatos PLD.   

 

6 – En este análisis es de lugar señalar, que Hipólito como candidato no es confiable.  En primer lugar, él es danilista; el mismo ha dicho en reiteradas ocasiones que le debe lealtad y gratitud a Danilo, y no solo que lo ha dicho, sino, que en la práctica, con palabras y acciones ha demostrado que esos sentimientos son reales.  En este derroche de gratitud y lealtad, debemos recordar que lo último que quiso hacer Hipólito por Danilo, fue rehabilitarlo para que en el 2024 ese malvado gobernante pueda ser nueva vez presidente de la República.  Entonces, ante estos hechos, tendríamos que ser bien tontos y estúpidos, para creer que Hipólito es el candidato que mejor conviene a nuestro Partido y al país.   

 

7 – Hipólito no es confiable, porque en el tramo final de las elecciones siempre incurre en unos desmadres verbales y en unas metidas de patas, que favorecen al enemigo.  Pero además, si gana las elecciones no las defiende, tal como hizo en mayo de 2012.

 

8 – Hipólito no es el candidato apropiado para combatir la corrupción y la impunidad.  Él es amigo íntimo de todos los corruptos del PLD y de los corruptos de otros partidos, de quienes ha dicho que no los lleva a la justicia por lealtad a la amistad que tiene con ellos. Además, el liderazgo de Hipólito en nuestro Partido es un fraude, porque nuestro Partido dice ser revolucionario y moderno, y se da el caso, que Hipólito, de revolucionario y moderno no tiene un pelo. Hipólito es reaccionario, trujillista y balagueristas, por lo que no representa un cambio, sino el retroceso.

 

9 – Lo repito de nuevo, para que después nadie ose decir que no fue advertido.  Para nuestro Partido ganar al PLD las elecciones de mayo de 2020, bien es sabido, que tenemos que aumentar no menos de un 20% el caudal electoral a nuestro favor.  Ese logro solo es posible con una solida y amplia alianza de los partidos opositores, con el apoyo de la Marcha Verde y de la abrumadora mayoría del voto silente y de la clase media. Ante esta situación, por enésima vez repito, con Hipólito no es posible ese camino de concordia y acuerdos para un triunfo, sino, el camino malo del repudio que nos llevaría una vez más a la derrota.

 

10 – Desde hace varios días le estoy pidiendo a Dios, que Leonel sea el candidato del PLD.  Disiento de los que dicen que da lo mismo Gonzalo que Leonel.  Con Leonel de candidato se volcaría toda la desidia del presidente Medina y todo el peso del Estado con sus inmensos recursos económicos en contra de Leonel; mientras que si Gonzalo es el candidato, este tendría el espaldarazo de presidente Medina y todo el peso del Estado a su favor, además, como Hipólito es danilista, y siempre ha obrado a su favor, entonces, temo, que si Gonzalo es el candidato, algo hará Hipólito para favorecerlo, mientras que si Leonel es el candidato, esa posibilidad queda truncada. No olvidemos que ya existe un precedente de esta conducta, ello fue pocos meses antes de las elecciones de mayo de 2016, cuando Hipólito, pese a su hija ser candidata vicepresidencial por nuestro Partido, se decantó apoyando a Danilo con declaraciones favorables para su amigo en el proyecto residencial “La Barquita”. Si lo hice antes, también lo puede hacer ahora, cuando lo veo más comprometido con Danilo y su claque.

 

11 – Estoy hablando de cosas muy serias, de las cuales pocos han querido tocar. ni en el pasado ni en el presente, ya sea por temor, o por conveniencias personales. La cosa es que alguien tenía que hacer esta labor de denuncia y desenmascaramiento para bien del Partido y de nuestra patria.  Este ha sido un trabajo ingrato y peligroso, que me ha ocasionado muchos disgustos y desavenencias, pero me veré compensando si el domingo 6 de octubre del presente, la militancia del PRM con su voto le cierra el paso al precandidato de delirante, que ha dado muestras suficientes de que responde al presidente Danilo Medina y a las élites de poder que desde 1844 tienen a nuestro pueblo “bien jodido”. 

 

En definitiva, el H20 representa una candidatura anacrónica, siniestra y de derrota.  Votar por ella, es votar por el pasado para dañar el futuro de la patria. El 6 de octubre – ¡repudiemos esa candidatura obstrusiva y delirante! – para darle paso a Luis Abinader, si es que queremos conquistar el poder en mayo de 2020.  En ese sentido, ¡no nos equivoquemos, votemos por Luis Abinader y por todos los candidatos progresistas, modernos y revolucionarios de las diferentes corrientes políticas que apoyan al PRM!

El que tenga oídos que oiga… 

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