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Una representación ausente la deuda de los senadores de Santo Domingo con sus ciudadanos

Roberto Veras

SANTO DOMINGO.-

En los últimos cuatrienios, hemos sido testigos de una realidad desalentadora en la provincia de Santo Domingo: la ausencia palpable de una hoja de trabajo y servicios por parte de nuestros representantes en el Senado.

Entre los protagonistas de esta desidia destaca la senadora Cristina Lizardo y el actual senador Antonio Tavera Guzmán, quienes parecen recordar a los ciudadanos únicamente cuando se acercan las elecciones cada cuatro años.

La falta de compromiso y conexión con la realidad de los munícipes ha dejado una marca indeleble en la gestión de estos senadores. La representación política no puede limitarse a un simple acto de aparición durante las campañas electorales, dejando a los ciudadanos desatendidos y desamparados el resto del tiempo.

La senadora Cristina Lizardo y el senador Tavera Guzmán deben rendir cuentas a aquellos que confiaron en ellos para ser sus voces en el Senado.

¿Dónde están los proyectos, las iniciativas y las mejoras tangibles para nuestra provincia? La falta de una hoja de trabajo concreta y visible deja a los ciudadanos en un estado de vulnerabilidad, con necesidades sin satisfacer y problemas sin resolver.

Es momento de que los electores de Santo Domingo hagan valer su voto y rechacen categóricamente a estos senadores de nombre, pero sin acción. La democracia se nutre de la participación ciudadana informada y consciente.

No podemos permitir que la representación política se convierta en un mero trámite cada cuatro años, donde los candidatos aparecen con promesas vacías y luego se desvanecen en la oscuridad del olvido hasta la próxima contienda electoral.

Es imperativo que exijamos a nuestros representantes en el Senado una rendición de cuentas constante y visible. La política no debe ser un espectáculo cada cuatro años, sino un compromiso continuo con el bienestar de la comunidad. Es hora de romper con la inercia de la indiferencia y exigir un cambio real en la representación política de Santo Domingo.

Los ciudadanos merecen senadores que estén presentes y comprometidos durante todo su mandato, no solo cuando buscan el respaldo de las urnas. La responsabilidad de elegir a nuestros representantes recae en nosotros, y es crucial ejercer ese derecho de manera informada y reflexiva. Solo así lograremos construir una sociedad donde la política sea sinónimo de progreso y bienestar para todos.

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