MunicipalesNacionalesOpinión

Juan de los Santos “JUANCITO” vive en el olvido.

Por Roberto Veras,

SANTO DOMINGO ESTE.-

Recientemente, la regidora del Partido de la Liberación Dominicana, en la cir. (2) de Santo Domingo Este, Edita Sandoval Carela sometió ante el Concejo de Regidores una propuesta para erigir un busto en honor al ex-alcalde Juan de los Santos, con la intención de instalarlo en las inmediaciones de la parada del metro. Lo que siguió fue una aprobación unánime por parte de sus colegas en el concejo.

Este gesto no pasa desapercibido. Es un recordatorio tangible de la presencia y legado de un hombre que marcó profundamente la historia local. Sin embargo, lo que realmente llama la atención no es tanto la decisión en sí misma, sino las implicaciones políticas que subyacen bajo su superficie.

Es crucial mencionar el “Movimiento Juancito Vive”, dirigido por un legislador. Este movimiento, que alguna vez resonó con fuerza en los pasillos del poder, guarda un silencio elocuente ante la propuesta de erigir un busto en honor a Juan de los Santos. ¿Por qué este silencio? ¿Dónde está ahora el fervor político que una vez acompañó a este movimiento?

Es difícil no sentir una sensación de decepción al ver cómo aquellos que enarbolaban la bandera de la lealtad y la memoria de Juancito ahora se mantienen al margen de este gesto de homenaje. Su ausencia plantea interrogantes sobre la verdadera naturaleza de sus motivaciones y compromisos.

Es posible que la política, con su volatilidad inherente, haya llevado a estos líderes a desviar su atención hacia otros horizontes. Tal vez, en medio de las cambiantes corrientes políticas, han optado por prioridades diferentes que los han alejado de la causa que una vez abrazaron con fervor.

Independientemente de las razones detrás de su silencio, queda claro que su ausencia no pasa desapercibida. En un momento en el que la memoria de Juan de los Santos es honrada por algunos, su ausencia habla volumen sobre el verdadero compromiso con los ideales que alguna vez proclamaron.

Que este silencio sirva como un recordatorio de la importancia de la coherencia y la honestidad en la política. Que aquellos que lideran movimientos en nombre de figuras del pasado no olviden nunca el verdadero legado y las aspiraciones de aquellos a quienes dicen honrar. Que la memoria de Juancito no sea utilizada como un instrumento político, sino como un faro de inspiración para la verdadera justicia y el servicio público.

Es inevitable reflexionar sobre las palabras de aquellos que advirtieron hace cuatro años sobre las posibles motivaciones detrás del Movimiento Juancito Vive. ¿Fue realmente un movimiento impulsado por un genuino deseo de preservar la memoria y el legado de Juan de los Santos? O, como algunos sugirieron en su momento, ¿fue simplemente una estrategia política disfrazada para avanzar en la carrera legislativa de quien lo dirigía?

Las amenazas de muerte proferidas contra aquellos que osaron cuestionar la verdadera naturaleza de este movimiento dejan un amargo sabor de ironía en el aire. Hoy, cuando el nombre de Juancito ya no resuena con la misma fuerza en los círculos políticos, es difícil no recordar las advertencias ignoradas y los pronósticos desestimados.

En un mundo político donde las lealtades cambian tan rápidamente como las mareas, es reconfortante ver que algunas voces se mantienen firmes en sus convicciones. La regidora Edita Sandoval que levantó la bandera de la duda hace cuatro años ahora parece haber sido vindicada por los eventos recientes. Su perseverancia en medio de la adversidad es digna de elogio.

Con la vista puesta en el futuro, no podemos evitar desear que esta regidora, que ha demostrado un compromiso con la verdad y la integridad, sea recompensada con la continuidad en su labor legislativa, pero en el congreso.  Que este gesto sirva como una llamada de atención para aquellos que buscan utilizar la memoria de los líderes pasados para sus propios fines políticos. Que la verdad siempre prevalezca sobre la manipulación y la ambición desmedida.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *