Luís Díaz fue víctima de la violencia callejera salva la vida milagrosamente.
Por Roberto Veras
SANTO DOMINGO ESTE.-
En una noche aparentemente tranquila, la oscuridad se convirtió en testigo silencioso de un hecho alarmante en una de las esquinas de la “Parada de la Cultura Ramón Oviedo”.
Era sábado, alrededor de las 9:40 de la noche, cuando la vida de Luis Díaz, productor del programa Gente Ready, se vio abruptamente interrumpida por la violencia que acecha en las sombras de nuestras calles.
Al doblar la esquina en dirección al Ensanche Isabelita, Díaz se encontró con el peligro encarnado en dos motoristas que, según indicios, estaban perpetrando un atraco a un ciudadano inocente.
Díaz observó a los delincuentes. Sin embargo, la oscuridad que envolvía la escena no fue su aliada, y tres balas rasgaron el aire, encontrando su blanco en las manos y la pierna de Díaz.
Por suerte, Díaz se encuentra ahora en su hogar, fuera de peligro físico, pero el impacto emocional y psicológico de este incidente sin duda perdurará.
Este lamentable suceso nos obliga a reflexionar sobre la seguridad en nuestras calles. ¿Qué se necesita para que nuestras esquinas dejen de ser refugio para la violencia?
Es evidente que la iluminación en esta intersección es deficiente, brindando un cómodo escenario para los actos delictivos.
Es hora de que el ayuntamiento asuma su responsabilidad y tome medidas para garantizar una iluminación adecuada en esta zona. Además, la presencia policial debe ser reforzada, con patrullajes constantes que disuadan a los delincuentes y brinden tranquilidad a los ciudadanos.
Lo que le pasó a Luis Díaz pudo haber sido a cualquiera de nosotros. Su valentía merece nuestro reconocimiento, pero no podemos depender únicamente de la valentía individual para enfrentar la violencia que acecha en nuestras calles.
Es responsabilidad de las autoridades garantizar la seguridad de todos los ciudadanos, y es hora de que tomen medidas concretas para cumplir con esta obligación.
No esperemos a que más personas sean víctimas de la oscuridad que engendra la impunidad. Es hora de actuar, antes de que sea demasiado tarde.

