MunicipalesNacionalesOpinión

Irregularidades en la venta de la Logia de Neyba generan inquietudes

 

Por Juan Veras

Neyba, República Dominicana.-

Recientes informes han revelado que la venta de un inmueble perteneciente a la Logia de Neyba, parte de la Gran Orden Unida de Odfelos, se llevó a cabo sin cumplir con los procedimientos legales y reglamentarios establecidos. Esta transacción ha despertado una ola de inquietud y malestar entre los miembros de la Orden, quienes consideran que este proceso ha violado los principios de soberanía y transparencia que la organización defiende.

Según la normativa interna de la Gran Orden, cualquier venta de bienes debe ser aprobada y gestionada directamente por la asamblea de delegados de la Gran Logia del Distrito Cuatro (4), la única autoridad con competencia para tomar decisiones sobre el patrimonio de la Orden. Sin embargo, el Comité Administrativo, apoyado por algunos miembros eméritos, procedió a la venta del inmueble sin el consentimiento expreso de la asamblea, generando una seria violación a los estatutos y regulaciones que rigen la entidad.

REGISTRO DE LA ALCALDÍA DE TAMAYO

El inmueble en cuestión cuenta con una denominación parcelaria específica, la cual había sido objeto de una reclamación en el año 1976 por el ayuntamiento del municipio de Neyba, en cuya jurisdicción está asentado el bien. A pesar de esta circunstancia, la venta fue registrada en un ayuntamiento diferente, “Tamayo”  contraviniendo así la ley de registro inmobiliario.

Esta normativa establece que los bienes con sentencia de adjudicación por el Tribunal de Tierras deben registrarse exclusivamente ante esta instancia, y en el municipio correspondiente. La falta de cumplimiento de esta disposición levanta serias dudas sobre la transparencia y legalidad de esta transacción.

Otro punto preocupante radica en el manejo de los fondos obtenidos en la venta. Se ha informado que el dinero no fue depositado en una cuenta bancaria de la Orden, debido a que el Comité Administrativo no cuenta con un RNC activo ni actualizado, en desacato a la Ley 122-05, que regula la operación de entidades sin fines de lucro en la República Dominicana. Esta irregularidad no solo impide un manejo adecuado y transparente de los recursos, sino que también deja a la Orden en una situación de vulnerabilidad ante posibles sanciones legales y fiscales.

Miembros de la Logia de Neyba han alzado la voz para expresar su indignación ante lo que consideran un acto de mala praxis administrativa y una falta de transparencia por parte del Muy Respetable Gran Maestro de la jurisdicción. La situación ha dado lugar a un fuerte llamado a la cúpula de la Gran Orden Unida de Odfelos para que revise y aclare estos procedimientos, tomando las acciones necesarias para corregir cualquier infracción y responsabilizar a quienes hayan tomado decisiones contrarias a los intereses y regulaciones de la organización.

“Es inadmisible que decisiones de esta envergadura se tomen sin el consentimiento de la asamblea de delegados, quienes tienen la autoridad final sobre el patrimonio de la Orden”, expresó un hermano de la Logia de Neyba, en referencia a la falta de consulta previa a la asamblea. “Este tipo de prácticas no solo vulnera nuestros derechos como miembros, sino que también pone en riesgo el prestigio y la integridad de la Gran Orden”.

Todas las violaciones a las normativas han sido debidamente denunciadas, con soportes y pruebas documentales que señalan estas irregularidades. La comunidad de la Gran Orden Unida de Odfelos se pregunta ahora: ¿qué organismo de la Orden tomará la responsabilidad de atender estas quejas y de investigar las acusaciones de malas prácticas y corrupción en el ejercicio de las funciones del Muy Respetable Gran Maestro en la jurisdicción de la República Dominicana?.

Ante estos hechos, los miembros exigen una respuesta inmediata y una revisión exhaustiva de las acciones del Comité Administrativo en defensa de los principios de transparencia y legalidad, asegurando un liderazgo que refleje los valores de amistad, amor y verdad que la Orden proclama.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *