(2 de 2) Míster Billy me enseñó una lección de gestión de residuos
Por Roberto Veras
SANTO DOMINGO ESTE.-
Durante mi estadía en Miami tuve la oportunidad de acompañar a Míster Billy, un canadiense encargado de manejar el camión compactador de residuos sólidos junto a su ayudante cubano.
Mi curiosidad por entender mejor el proceso de manejo de desechos sólidos me llevó a pedirle a Míster Billy que me permitiera acompañarlo en la cabina del camión. Sin embargo, debido a las regulaciones y políticas de seguridad, solo su ayudante podía estar junto a él en la cabina, que estaba equipada con cámaras para monitoreo.
No obstante, Míster Billy amablemente me ofreció seguirlo en otro vehículo mientras él me daba información sobre los lugares y el proceso. Durante nuestro recorrido, pude observar cómo el camión compactador transitaba por calles bien pavimentadas, recogiendo los desechos de los residentes.
Lleno el camión compactador, llegamos finalmente al lugar de transferencia, donde los residuos sólidos fueron descargados, y luego el camión fue meticulosamente limpiado con un desengrasante especial.
Mientras seguíamos nuestra ruta, mi curiosidad me llevó a hacerle una pregunta que me intrigaba desde hacía rato: «¿Por qué los camiones siempre hacen la ruta doblando a la izquierda?».
Míster Billy, con la paciencia de quien conoce bien su trabajo, me respondió: «Porque no hay punto ciego y esto puede evitar un accidente». Su respuesta me sorprendió por la simplicidad y efectividad del razonamiento, y me llevó a reflexionar sobre la importancia de cada detalle en un sistema diseñado para ser eficiente y seguro.
Después de esta limpieza rigurosa y de retomar el recorrido, la jornada continuó. En un momento de ligereza, de manera jocosa le comenté a Míster Billy que todo el proceso me recordaba mucho a cómo se manejan los residuos en mi país.
Mi comentario, aunque intentaba ser humorístico y satírico, no fue comprendido de la misma manera por Míster Billy, pero yo no pude evitar reírme ante la ironía de la situación.
Este día no solo me permitió aprender más sobre el manejo profesional de residuos sólidos, sino que también me hizo reflexionar sobre la importancia de los estándares y procedimientos que garantizan un servicio eficiente y seguro para la comunidad.
Desde la limpieza rigurosa del camión hasta la elección de las rutas más seguras, cada paso está cuidadosamente diseñado para proteger a los trabajadores, a los ciudadanos y al entorno.
En tiempos donde la gestión ambiental y la sostenibilidad son temas cruciales, es esencial reconocer y valorar el trabajo detrás de escena de quienes se encargan de mantener nuestras ciudades limpias y saludables. La próxima vez que vea pasar un camión de recolección de residuos, recordaré la jornada con Míster Billy y apreciaré aún más el trabajo diario que realizan para el bienestar de todos los ciudadanos.

