Cierre de puertas en el mercado de El Almirante: una protesta que dice más de lo que parece
Por Redacción SDE digital
Esta mañana el ambiente en el mercado de El Almirante no era el habitual bullicio de compradores y vendedores pregonando sus productos frescos. En cambio, lo que se vivió fue un cierre casi total de los negocios, un silencio que retumbaba más que cualquier gritería de mercado. ¿La razón? El nombramiento como administrador de un personaje conocido popularmente como “Vigilito”.
Los comerciantes, visiblemente molestos, afirman que Vigilito no solo carece de las cualidades mínimas para mediar en un espacio donde la convivencia es la clave, sino que además —según relatan— se paseó esta mañana por los pasillos del mercado exhibiendo una actitud arrogante que encendió aún más la inconformidad.
Para los dueños de negocios, la figura del administrador debe ser alguien que sirva de puente entre los intereses particulares y las normas que rigen la plaza; alguien que dialogue, que escuche, que entienda que un mercado funciona gracias al equilibrio y la confianza entre todos los actores. Lamentablemente, dicen, Vigilito no representa esa figura.
Como forma de protesta, los comerciantes han decidido mantener sus puertas cerradas. No por capricho, sino como una manera de exigir que se reconsidere esta designación que entienden afecta directamente la paz laboral y comercial del mercado.
Esperan que las autoridades competentes intervengan y encuentren una salida salomónica a este conflicto que amenaza con afectar no solo a los comerciantes, sino también a cientos de familias que dependen diariamente de ese espacio para llevar el sustento a sus hogares.
Porque al final, más allá de nombres y cargos, lo que está en juego es la armonía de uno de los centros neurálgicos de comercio popular más importantes de Santo Domingo Este. Seguiremos informando.

