Apagón Nacional revela fallos críticos en el sistema energético y paraliza transporte, turismo y comercio en RD.-
Por Julio Cesar Terrero Carvajal
SANTO DOMINGO, RD.-
Diversos periodistas y comunicadores a nivel nacional e internacional reaccionaron con fuerza ante el apagón general que afectó a la República Dominicana el pasado día 12, un evento que muchos catalogaron como un “blackout” sin precedentes. Las primeras informaciones indicaban que, alrededor de las 4:00 de la tarde, se produjo la falla que dejó sin energía a gran parte del territorio, generando pérdidas millonarias para el comercio y afectando severamente sectores clave como el turismo. El país quedó prácticamente paralizado en cuestión de minutos.
Una de las áreas más golpeadas por el apagón fue la aeronáutica. Se reportaron dificultades inmediatas para el aterrizaje y despegue de numerosas aeronaves en diferentes aeropuertos del país. El transporte aéreo entró en un estado de emergencia por varias horas, obligando a las autoridades a activar protocolos especiales para evitar incidentes mayores. Este impacto no solo afectó a los viajeros, sino también a la imagen internacional de la nación.
El sistema de transporte masivo de Santo Domingo también colapsó. Las líneas 1 y 2 del Metro de Santo Domingo quedaron fuera de servicio, provocando que miles de ciudadanos quedaran varados, generando caos en estaciones, calles y avenidas. El Teleférico, utilizado por numerosos trabajadores para trasladarse diariamente, igualmente dejó de operar. Diferentes organismos, indicaron que cientos de miles de dominicanos quedaron expuestos a situaciones de peligro mientras intentaban llegar a sus destinos.
En medio de la confusión, numerosos sectores comenzaron a denunciar la falta de información clara. Los apagones se extendieron, generando indignación en comunidades que quedaron totalmente incomunicadas. En los grandes centros urbanos, ciudadanos molestos expresaban su rabia por la ausencia de un mensaje oportuno y efectivo de las autoridades. Mientras tanto, algunos comunicadores restaban importancia al evento, lo que causó malestar en parte de la población.
La crítica se intensificó cuando el Dr. Leonel Fernández levantó su voz para reclamar explicaciones sobre el apagón, rechazo que algunos periodistas intentaron minimizar. Incluso se mencionaron episodios pasados de crisis energéticas ocurridas en gobiernos anteriores, tratando de desviar la atención del evento actual. Sin embargo, la ciudadanía exigió concentrarse en el problema presente, catalogado como uno de los fallos más graves en el sistema energético en los últimos años.
Varios comentaristas también hicieron memoria sobre los avances logrados en materia de transporte masivo, recordando que fue el Dr. Leonel Fernández quien dio seguimiento e impulso a iniciativas que colocaron a la República Dominicana como referente en la movilidad del Caribe. Se destacó que, aunque el Metro había sido intensamente criticado en sus inicios, terminó convirtiéndose en un símbolo de modernidad y eficiencia para el país. Ese contraste generó aún más cuestionamientos sobre las razones del colapso reciente. Se mencionó que las plantas eléctricas del Metro, un total de 18 unidades, son fundamentales para garantizar la operatividad del sistema, quedaron fuera por falta de mantenimiento.
Versiones preliminares señalaban que técnicos experimentados habían sido cancelados recientemente, lo cual habría dejado a personal sin preparación suficiente al frente de equipos delicados. Esta versión, de ser confirmada, explicaría parte de la vulnerabilidad que permitió la caída total del sistema.
A pesar de que aún no se tiene una versión oficial definitiva, circulan informaciones indicando que el apagón pudo haberse originado por errores humanos en la operación de la planta que alimenta parte del sistema energético. Según testimonios no confirmados, personal sin la preparación adecuada habría realizado maniobras incorrectas, provocando un fallo en cadena. Lo cierto es que el país espera respuestas claras, una investigación profunda y medidas firmes para evitar que una situación como esta se repita.

