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Presidente Luís Abinader presenta una rendición de cuentas enfocada en la modernización del estado y la visión de país hacia el 2036 ante el congreso nacional

 

Por Roberto Veras

SANTO DOMINGO, RD.-

La rendición de cuentas del presidente Luis Abinader ante el Congreso Nacional de la República Dominicana estuvo marcada por una visión clara de futuro: construir desde hoy las bases del país que aspiramos ser en el año 2036. El mandatario afirmó que no se trata únicamente de levantar obras físicas, sino de corregir desigualdades históricas y sembrar desarrollo en territorios donde por décadas predominó el abandono. Su discurso planteó que el verdadero progreso no se mide solo en cemento y varillas, sino en oportunidades, institucionalidad y justicia social.

El presidente sostuvo que para que el Estado llegue, cumpla y permanezca en el tiempo, no basta con invertir recursos; es imprescindible gobernar bien. Desde el inicio de su gestión, explicó, se emprendió un proceso integral de modernización del Estado orientado a la eficiencia, la transparencia y los resultados medibles. Esta transformación, aseguró, busca romper con prácticas tradicionales que retrasaban el desarrollo y limitaban la confianza ciudadana.

Uno de los avances destacados fue la implementación del pasaporte electrónico con estándares internacionales de seguridad y tecnología biométrica. Esta innovación fortalece la confianza internacional en los documentos de viaje dominicanos y facilita la movilidad de los ciudadanos en igualdad de condiciones frente a otras naciones. La modernización del documento no solo eleva la imagen del país, sino que también reduce riesgos de fraude y suplantación de identidad.

En la misma línea, el Gobierno apoyó a la Junta Central Electoral para iniciar el proceso de renovación de la cédula de identidad y electoral. Se destinaron los recursos necesarios para incorporar mayores niveles de protección, interoperabilidad digital y eficiencia en los servicios vinculados a la identificación ciudadana. Esta actualización tecnológica representa un paso decisivo hacia un sistema más seguro y confiable.

Asimismo, el mandatario resaltó la modernización de la licencia de conducir, integrada a un sistema tecnológico más seguro y transparente. Con este nuevo modelo se mejora el control, la regulación y la gestión del tránsito, contribuyendo a una administración más ordenada. Informó que, a partir de la próxima semana, estarán operativas oficinas de emisión en las 31 provincias y el Distrito Nacional, además de 10 oficinas en el exterior.

Un aspecto relevante es que tanto la gestión de pasaportes como la de licencias será económicamente autosostenible para el Gobierno. Esto significa que los servicios podrán mantenerse y actualizarse sin representar cargas adicionales para el presupuesto nacional. La sostenibilidad financiera forma parte del nuevo enfoque de eficiencia que impulsa la administración pública.

En 2025, bajo la rectoría de la OGTIC, se atendieron más de 1.7 millones de llamadas a través del 462 y se gestionaron 1.9 millones de servicios. Los Puntos GOB ofrecieron cerca de 1.5 millones de atenciones, acercando el Gobierno a comunidades históricamente desatendidas. Estas cifras evidencian una mayor capacidad de respuesta y una administración más conectada con las necesidades reales de la población.

El corazón de esta transformación ha sido el programa “Burocracia Cero”, que dejó de ser un simple lema para convertirse en una reforma estructural. No se trató solo de digitalizar formularios, sino de revisar procedimientos desde su raíz, eliminar requisitos innecesarios y romper con la cultura del “vuelva mañana”. El objetivo ha sido simplificar la relación entre el ciudadano y el Estado.

También se avanzó en plataformas como la Ventanilla Única de Formalización, el nuevo portal 311 y la certificación notarial digital. Estas herramientas consolidan un modelo donde el Estado no complica, sino que facilita; no retrasa, sino que resuelve. Se trata de una transformación que impacta directamente en la competitividad y en la confianza institucional.

En coordinación con el sector privado, a través de la iniciativa Meta RD 2036, se simplificaron los trámites de permisos de construcción. Se pasó de más de 160 procesos a solo 68, manteniendo la robustez normativa y promoviendo al mismo tiempo el crecimiento económico. Reducir trámites significa también dinamizar inversiones y generar empleos.

El presidente enfatizó que simplificar es democratizar. Cada trámite eliminado, cada requisito suprimido y cada proceso agilizado representa una barrera menos entre el ciudadano y sus derechos. Este enfoque coloca a la persona en el centro de la gestión pública, reafirmando el compromiso con la equidad.

Más allá de la digitalización, el Gobierno también transformó la manera en que el Estado comunica y proyecta sus valores. La televisión pública experimentó una de las mayores renovaciones tecnológicas y de contenido de su historia. Se modernizó infraestructura, se elevaron estándares y se apostó por una producción original de calidad.

El mandatario subrayó que la televisión pública debe responder al interés nacional y no a coyunturas políticas. No busca propaganda ni escándalo, sino contenido educativo, cultural y formativo. Este nuevo modelo fortalece la identidad y promueve valores que cohesionan a la sociedad.

Como parte de esta visión, se creó un instituto audiovisual gratuito donde jóvenes pueden formarse en televisión y streaming bajo estándares internacionales. Esta iniciativa impulsa el talento nacional y prepara a las nuevas generaciones para insertarse en la economía creativa. La formación técnica se convierte así en una herramienta de inclusión y desarrollo.

Se iniciaron además producciones in house con calidad internacional, como “La Familia Espejo” y “Trinitarios”, esta última la primera serie histórica animada producida en la República Dominicana. Estos proyectos no solo elevan el nivel de la televisión pública, sino que promueven la historia y los valores patrios.

El presidente afirmó que la rentabilidad de la televisión pública no se mide únicamente en ingresos económicos, sino en aportes a la identidad, la educación y la cohesión social. El fortalecimiento cultural forma parte integral del proyecto de nación que se está construyendo hacia 2036.

En el ámbito institucional, se implementó una nueva evaluación de desempeño basada en resultados. El personal que ejecuta más del 80% del presupuesto nacional es evaluado bajo criterios de cumplimiento y efectividad. No hay incentivos si el trabajo no se traduce en mejoras concretas en la calidad de vida de la gente.

El énfasis principal se ha colocado en los tres servicios públicos más demandados por la población: salud, educación y seguridad ciudadana. La gestión por resultados busca garantizar que cada peso invertido tenga impacto real en estos sectores fundamentales.

El presidente reiteró que la transformación del Estado no es un proceso improvisado, sino una estrategia coherente y planificada. Modernizar instituciones, digitalizar servicios y simplificar procesos son pilares esenciales para consolidar una democracia más sólida y eficiente.

Finalmente, la rendición de cuentas dejó claro que el proyecto gubernamental apunta a una República Dominicana más justa, moderna y competitiva. Construir el país del 2036 implica decisiones firmes hoy, reformas profundas y un compromiso sostenido con la transparencia y el bienestar colectivo.

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