(II) “El origen y la caída de Troya, (El rapto de Helena y la astucia de Odiseo)”
Por Roberto Veras
SANTO DOMINGO, RD.-
La obra La Ilíada, escrita por Homero, nos presenta una de las guerras más emblemáticas de la antigüedad: la Guerra de Troya. Según este relato, el conflicto tuvo como causa principal el rapto de Helena, considerada la mujer más bella del mundo, lo que desencadenó una confrontación que marcaría la historia y la mitología griega.
Helena, esposa del rey espartano Menelao, fue raptada por Paris, príncipe de Troya. Este acto no solo fue visto como una traición personal, sino también como una ofensa al honor de Grecia, lo que provocó la unión de numerosos reinos griegos para enfrentar a los troyanos.
La guerra que se desató no fue breve ni sencilla. Durante diez largos años, ambos bandos se enfrentaron en una lucha constante, llena de heroísmo, tragedia y decisiones marcadas por la intervención de los dioses. Cada batalla era un reflejo de la grandeza y la fragilidad humana.
En este escenario surge la figura de grandes héroes, tanto del lado griego, “Aquiles” como del troyano, “Héctor”. Sin embargo, más allá de la fuerza bruta y el valor en combate, fue la inteligencia la que terminó inclinando la balanza en favor de los griegos.
Uno de los personajes más destacados fue Odiseo, conocido por su astucia y capacidad estratégica. Fue él quien ideó el famoso plan que cambiaría el curso de la guerra: el engaño del caballo de madera.
El llamado Caballo de Troya consistía en una enorme estructura de madera en cuyo interior se escondieron soldados griegos. Los troyanos, creyendo que se trataba de una ofrenda o símbolo de rendición, lo introdujeron en su ciudad sin sospechar el peligro que representaba.
Durante la noche, los guerreros ocultos salieron del caballo, abrieron las puertas de la ciudad y permitieron la entrada del ejército griego, logrando así la caída definitiva de Troya. Este acto marcó el fin de una guerra que parecía interminable.
Sin embargo, la victoria no estuvo libre de consecuencias. Los dioses, que habían tomado partido en la guerra, no vieron con buenos ojos ciertas acciones de los griegos, especialmente aquellas que violaban normas sagradas y de respeto hacia lo divino.
Como castigo, uno de los dioses que defendía a Troya impuso un largo y difícil retorno a Odiseo. Su viaje de regreso a Ítaca, su reino, se convertiría en una odisea llena de obstáculos, peligros y enseñanzas que pondrían a prueba su resistencia y su carácter.
Este episodio posterior, lleno de aventuras y desafíos, será desarrollado en otro capítulo, donde se explorará el largo camino de regreso de Odiseo y las pruebas que enfrentó antes de poder reclamar nuevamente su hogar y su lugar como rey.

