Cuando hacemos periodismo con informaciones falsa perdemos la credibilidad.
Por Roberto Veras,
SANTO DOMINGO.-
Desde hace varias semanas veo que muchos comunicadores del municipio Santo Domingo Este están haciendo periodismo sesgado, pero además están construyendo informaciones no creíbles, y este tipo de comportamiento periodístico les está restando credibilidad en la difusión de sus informaciones.
Un periodista independiente y responsable no está diseñado para elogiar a ningún poder o funcionario, sino para investigar y realizar preguntas que sean de interés para la sociedad. Un periodista comprometido con la verdad y la transparencia debe tener la valentía de plantear preguntas incómodas, incluso si eso significa desafiar a los poderosos.
La función principal de un periodista es actuar como un contrapoder y ejercer una labor de control sobre aquellos en posiciones de autoridad. Esto implica cuestionar las acciones y políticas de los gobernantes, sin importar su posición o rango. Al hacerlo, el periodista cumple con su deber de informar a la sociedad y garantizar la rendición de cuentas de aquellos que toman decisiones en su nombre.
Es cierto que algunos periodistas pueden optar por trabajar en la alcaldía o desempeñar roles en relaciones públicas. Sin embargo, esto no significa que no puedan seguir siendo serios en su trabajo. Pueden mantener su integridad y su independencia al asegurarse de que no se vean comprometidos en su labor periodística. Es fundamental que se mantengan imparciales y dispuestos a desafiar al poder cuando sea necesario.
Es importante destacar que ser un periodista independiente y responsable puede conllevar dificultades e incluso persecución. Sin embargo, es en esos momentos cuando la valentía y la determinación del periodista se ponen a prueba. Siempre debe estar dispuesto a enfrentar las consecuencias de su trabajo en aras de la verdad y el bienestar de la sociedad.
Un periodista sesgado que promueva noticias falsas y adopte un enfoque ácido o tendencioso pierde credibilidad. La credibilidad es uno de los activos más valiosos para un periodista, ya que es fundamental para que el público confíe en la información que se le presenta.
Cuando un periodista adopta un sesgo evidente en su trabajo, ya sea por motivos políticos, ideológicos o personales, se aleja de los principios fundamentales del periodismo, que incluyen la imparcialidad y la búsqueda de la verdad. La objetividad y la presentación equilibrada de los hechos son esenciales para mantener la confianza del público.
Además, promover noticias falsas o información no verificada es altamente perjudicial para la credibilidad de un periodista y para el periodismo en general. La responsabilidad de un periodista es proporcionar información precisa y confiable, respaldada por fuentes creíbles y rigurosas técnicas de verificación.
Es importante destacar que la credibilidad se construye a lo largo del tiempo a través de un trabajo consistente y ético. Si un periodista se involucra en la difusión de noticias falsas o adopta un enfoque sesgado, corre el riesgo de perder la confianza del público y su reputación como profesional de la información. Al hacerlo, se fortalece la credibilidad del periodismo y se brinda a la sociedad una información confiable y precisa que les permite tomar decisiones informadas.

