El código de la política que un regidor no debe violar
Por Josefina Fernández
Siempre escuchaba a los artistas urbanos decir que hay un código del negocio que no se viola y a los ex reos decir en entrevistas que existen ciertos códigos de la prisión que no se quebrantan. Por ejemplo, cuando alguien cae preso por violación de una niña, recibe el repudio de los demás presos. Ellos aceptan asesinos, narcotraficantes y todo tipo de delincuentes, menos violadores de niñas. De igual manera, en el pasado existía un código de respeto a la pareja en la discoteca, donde si una dama iba a un lugar de baile con un hombre, se veía muy mal que ella dejara a su compañero en la mesa sentado para irse a bailar con cualquier desconocido que apareciera.
En la política existe un código de lealtad, coherencia y seguridad de la personalidad que no debe violarse, y que debe cumplirse al pie de la letra, como aquel refrán que dice: «La mujer del César no solo debe ser honrada, sino también aparentarlo». Cuando una persona cambia de partido político y quiere ganarse la confianza de su nueva organización política, debe ser coherente en su nuevo accionar político y mostrar que su compromiso está con la nueva organización política en la que está militando, especialmente si es un legislador local o nacional.
Solo se participa en rueda conjunta cuando las direcciones políticas de ambas organizaciones se ponen de acuerdo como en el caso de la resolución 013-23 de la JCE que todos los partidos de oposición se revelaron
Los legisladores locales o nacionales no deben hacer ruedas de prensa en conjunto con los colegas de su anterior partido, ya que están demostrando debilidad ideológica en su nueva organización política y falta de identidad. Si un legislador lo hace con su anterior partido, está enviando un mensaje funesto a los compañeros de su nueva organización política.
Resulta de muy mal gusto e incoherente ver a un legislador local dentro de un grupo de colegas de su anterior partido sin la presencia de sus compañeros del nuevo partido. Un legislador local que cambia de partido debe estar seguro de que abraza la causa de su nueva organización política.
Participar en una conferencia de prensa con representantes de su partido anterior podría generar dudas sobre la sinceridad de sus motivaciones y compromisos políticos con su nueva organización.
La violación a ese código político de mantenerse al margen de su viejo partido podría interpretarse como inseguridad, ya que la participación en una rueda de prensa conjunta con colegas de su viejo partido muestra indecisión del legislador en su nueva afiliación política. Podrían cuestionar si realmente se siente cómodo en su nuevo partido o si está buscando mantener relaciones con su partido anterior como una especie de red de seguridad.
Cuando un partido viejo logra incluir en una rueda a algún legislador que se fue a una nueva organización política, logra debilitar al nuevo partido, absorberlo y crear confusión en la nueva organización política.
Dejarse usar como papel de baño en una rueda de prensa con las personas de su anterior partido es como si una mujer casada se fuera de parranda con el ex marido y dejara al actual esposo en la casa cuidando los niños

