La historia del odfelismo en la República Dominicana
Por Juan Veras,
SANTO DOMINGO RD.
El odfelismo, un sistema de vida filosófico arraigado en principios de ayuda mutua en tiempos de dificultad, tiene una historia fascinante que se remonta a sus raíces en Inglaterra y su llegada a Norteamérica de la mano del marinero Peter Ogden.
En República Dominicana, este movimiento encontró un hogar el 8 de diciembre de 1885 con la fundación de la Respetable Logia Flor del Ozama, número 2638, en Santo Domingo.
Esta iniciativa fue impulsada por Henry Astwood, quien además de ser vicecónsul de Estados Unidos, jugó un papel fundamental en establecer este bastión de fraternidad y valores éticos en la isla.
Hoy en día, la presencia del odfelismo en República Dominicana se ve reflejada en la existencia de más de 50 logias, distribuidas a lo largo y ancho del país, cada una comprometida con los ideales de solidaridad y apoyo mutuo que definen esta filosofía de vida.
A través de los años, estas logias han contribuido no solo a fortalecer los lazos comunitarios, sino también a promover valores de justicia social y desarrollo personal entre sus miembros.
El impacto del odfelismo en la sociedad dominicana trasciende las fronteras de sus logias, extendiéndose a actividades de beneficencia, educación y promoción cultural.
Este legado de compromiso cívico y humanitario sigue siendo relevante en un mundo que constantemente enfrenta desafíos, destacando la importancia de la cooperación y el respaldo mutuo como pilares fundamentales para el progreso colectivo.
Así, la historia del odfelismo en República Dominicana no solo representa un capítulo significativo en la evolución de la comunidad fraternal en el país, sino también un ejemplo inspirador de cómo los principios universales de solidaridad pueden florecer y prosperar en contextos diversos y a lo largo del tiempo.

