Orígenes históricos de los Odfelos: Un legado de solidaridad y fraternidad
Por Juan Veras
SANTO DOMINGO, RD.-
La historia de los odfelos se entrelaza con los anhelos de solidaridad y apoyo mutuo que han caracterizado a la humanidad a lo largo de los siglos. Sus orígenes se remontan a la Inglaterra del siglo XVIII, donde la sociedad estaba marcada por las divisiones de clase y la falta de protección para aquellos que no pertenecían a un gremio específico.
En este contexto, los trabajadores artesanales que se aventuraban a ejercer múltiples oficios eran considerados «raros» o «odd» en inglés, dando origen al nombre de la organización: odfelos, que se traduce como Compañeros Extraños.
En aquellos días, ante la adversidad de enfermedades, muertes y desempleo, estos «extraños» comenzaron a unirse en sociedades de ayuda mutua, buscando enfrentar juntos los desafíos que la vida les presentaba.
Así, en 1730, se registran los primeros grupos informales de odfelos en Londres, aunque no fue sino hasta 1810 que la Manchester de “Los odfelos unidos” formalizó la estructura de la organización al unificar varias logias del norte de Inglaterra. Este modelo de fraternidad y apoyo mutuo pronto cruzaría fronteras, plantando semillas de solidaridad en nuevas tierras.
El viaje hacia América fue trazado por figuras cruciales, aunque a menudo pasadas por alto. Uno de los nombres más significativos en esta historia es el de Peter Ogden, un marinero afroamericano y miembro de la Manchester Unity.
A través de sus travesías transatlánticas en el siglo XIX, Ogden llevó consigo no solo la idea de los odfelos, sino también el propósito de construir comunidades inclusivas en un momento en que la discriminación racial era rampante. En lugar de ser relegado a la historia como un mero subtexto, su contribución debe ser reconocida como un pilar fundamental en la expansión del odfelismo en América.
A pesar de las barreras sociales y el racismo que enfrentaba, la labor de Peter Ogden resultó en la creación de una red de logias afroamericanas que promovían la igualdad y el apoyo mutuo. Es fundamental señalar que fue Ogden quien abrió las puertas para la inclusión de los afroamericanos en esta fraternidad. Su legado se extiende más allá de la fundación de logias, siendo un defensor incansable de la dignidad humana en un tiempo de profunda discriminación.
A medida que la organización se expandía, los valores fundamentales de los odfelos amistad, amor y verdad se convirtieron en el núcleo de su misión. Estos principios no solo guiaron sus acciones, sino que también establecieron un compromiso inquebrantable con la caridad, la educación y la acción social. Su impacto se sintió en la creación de hospitales, orfanatos y programas comunitarios que buscaban elevar la calidad de vida de los más vulnerables.
La influencia de los odfelos no se limitó a las costas americanas. En la República Dominicana, la Logia La Flor del Ozama marcó el inicio formal del odfelismo en el país. Fundada por dominicanos y descendientes de migrantes, esta logia se convirtió en un símbolo de lucha social, educación y fraternidad. Desde su establecimiento, otras logias surgieron en diferentes provincias, como la Estrella Puertoplateña y La Experiencia, consolidando la organización como un pilar de apoyo comunitario y elevación moral.
El legado de los odfelos, desde sus orígenes en Inglaterra hasta su expansión en América y el Caribe, es un testimonio del poder de la fraternidad y la ayuda mutua. A pesar de las luchas y adversidades, su historia se entrelaza con la lucha por la igualdad y la dignidad humana, recordándonos que, en la búsqueda de un mundo mejor, la solidaridad y el apoyo entre «extraños» pueden transformar vidas y comunidades.
Hoy, mientras celebramos sus logros, es esencial reconocer y honrar las contribuciones de figuras como Peter Ogden, cuyos esfuerzos han sido fundamentales para construir un camino hacia la inclusión y la igualdad en el odfelismo.

