Santo Domingo Este: Tapones sin salida en una ciudad sin planificación por parte del INTRANT
Por Roberto Veras
SANTO DOMINGO ESTE, RD.-
En los últimos 20 años, el parque vehicular del municipio Santo Domingo Este ha experimentado un crecimiento exponencial, sin que las vías hayan sido ampliadas, modernizadas o rediseñadas para responder a esta nueva realidad. Las calles siguen siendo las mismas de hace décadas, y eso nos ha llevado directamente al caos.
Hoy, vivir en Santo Domingo Este es también vivir atrapado en tapones. No es una exageración. A cualquier hora del día, pero especialmente en las horas pico, el tránsito es un infierno. Las intersecciones de la carretera Mella con la San Vicente de Paúl son zonas de congestión constante. No hay hora en que esas avenidas fluyan con normalidad. Parecen más un parqueo que arterias viales.
A esto se le suma una verdad que muchos prefieren ignorar: somos una ciudad dormitorio. Cada mañana, miles de ciudadanos salen hacia el Distrito Nacional o a otros puntos del Gran Santo Domingo a trabajar, estudiar o hacer diligencias. Y cada tarde, regresan. El resultado es predecible: el puente Duarte colapsa. No hay una sola mañana ni una sola tarde donde el tránsito por ese punto no esté completamente paralizado.
La falta de planificación urbana, la ausencia de soluciones sostenibles de transporte y la escasa inversión en infraestructura vial han convertido a Santo Domingo Este en un municipio paralizado por su propio crecimiento.
Urge que el gobierno central y el ayuntamiento tomen cartas en el asunto. Se necesita con urgencia un plan integral de movilidad urbana que incluya:
- La ampliación de vías principales y creación de nuevas rutas alternas.
- La modernización de los sistemas de semaforización.
- La construcción de pasos a desnivel y elevados en puntos críticos.
- Y, sobre todo, el fortalecimiento del transporte público colectivo como alternativa real al uso del vehículo privado.
Si no se actúa ahora, los tapones no solo seguirán robándonos tiempo y calidad de vida, sino que harán invivible este municipio que tanto prometía. Santo Domingo Este necesita soluciones, no excusas.

