Crónica anunciada en la geopolítica «Maduro cae como lo advirtieron Rojas y Encarnación»
Por Roberto Veras,
SANTO DOMINGO, RD.-
Los sucesos registrados en el día de hoy en el tablero de la geopolítica internacional no han tomado por sorpresa a todos. Para muchos analistas y comunicadores que llevan tiempo siguiendo el caso venezolano, este desenlace era cuestión de tiempo. Desde hace más de un año, voces autorizadas venían advirtiendo que el cerco internacional contra el régimen de Nicolás Maduro se estrechaba cada vez más, empujado por denuncias, sanciones y expedientes acumulados en instancias judiciales fuera de Venezuela.
Entre quienes vaticinaron este escenario se encuentran Manuel Rojas y Juan José Encarnación, comunicadores que, desde los programas que dirigen, analizaron de manera reiterada la crisis venezolana y sus posibles salidas. Ambos coincidieron en que el deterioro institucional, la presión diplomática y los señalamientos por delitos graves acabarían pasando factura. Sus análisis, en su momento, fueron desestimados por algunos sectores, pero hoy cobran una fuerza especial.
El caso Venezuela fue ampliamente debatido en esos espacios, con argumentos sustentados en hechos, informes internacionales y movimientos políticos que apuntaban a un desenlace inevitable. No se trataba de especulación ligera, sino de la lectura de un contexto en el que Maduro perdía aliados, margen de maniobra y legitimidad ante la comunidad internacional. Cada sanción y cada pronunciamiento reforzaban la tesis de que el final no sería tranquilo.
Juan José Encarnación fue aún más contundente en sus planteamientos. En más de una ocasión aseguró que Nicolás Maduro no terminaría su historia política refugiado en discursos, sino enfrentando a la justicia estadounidense. Sus palabras, calificadas entonces como exageradas por algunos, hoy resuenan con fuerza tras los acontecimientos de la madrugada.
Y fue precisamente en la madrugada de hoy cuando, según se ha informado, Maduro fue sacado de escena de la forma más humillante posible. La imagen que muchos describen es clara y simbólica: “con más soga que un andullo de tabaco”, una expresión popular que resume la contundencia del momento y la caída abrupta de quien durante años se mostró intocable.
Este hecho marca un antes y un después en la geopolítica regional. No solo impacta a Venezuela, sino que envía un mensaje directo a otros liderazgos cuestionados de la región: el tiempo y la impunidad no son infinitos. Las advertencias que parecían retórica mediática terminan, en ocasiones, convirtiéndose en crónicas anunciadas.
Hoy, las palabras de Rojas y Encarnación se colocan en el centro del debate público. Lo que fue análisis y advertencia se transforma en referencia obligada para entender cómo se llegó hasta aquí. La geopolítica, una vez más, demuestra que ignora el ruido, pero termina escuchando a quienes saben leer las señales antes de que los hechos hablen por sí solos.

