Aspiraciones sin propuesta y prematura en “La Gran Orden Unida de Odfelos”
Por Juan Veras
SANTO DOMINGO.-
La Gran Orden Unida de Odfelos se ha distinguido históricamente por su compromiso con los valores democráticos y la participación equitativa de sus miembros en la toma de decisiones.
Cada dos años, la asamblea general se convierte en el epicentro de este proceso democrático, donde se eligen las autoridades de la rectoría del Comité Administrativo.
Este evento no solo es un símbolo de nuestra cohesión y propósito común, sino también una muestra del respeto por los tiempos y procedimientos establecidos.
Sin embargo, en los últimos meses hemos sido testigos de una inquietante tendencia que amenaza con desvirtuar estos principios fundamentales.
Apenas han transcurrido siete meses desde las últimas elecciones y ya se escuchan rumores de aspiraciones prematuras dentro del Comité Administrativo.
Hermanos que, sin presentar propuestas concretas ni esperar el momento adecuado, comienzan a perfilarse como candidatos, comportándose como si la dirección del comité fuera una herencia personal en lugar de una responsabilidad colectiva.
Este comportamiento no solo socava la integridad de nuestro proceso electoral, sino que también introduce un clima de inestabilidad y competencia innecesaria que puede distraer al Comité de sus verdaderas funciones.
Las elecciones y el liderazgo dentro de nuestra Orden no deben ser vistos como un premio o un derecho adquirido, sino como un deber que se asume con responsabilidad, madurez y un profundo respeto por el bien común.
Es crucial recordar que nuestro mandato como miembros del Comité Administrativo es servir a la Orden con dedicación, transparencia y humildad.
Cualquier aspiración a dirigir debe estar fundamentada en un compromiso real con el progreso y el bienestar de nuestra comunidad, y no en ambiciones personales.
Llamamos a todos los hermanos a reflexionar sobre estos comportamientos y a actuar en consonancia con los valores que nos han guiado desde la fundación de la Gran Orden Unida de Odfelos.
Solo a través de un proceso ordenado y respetuoso podremos asegurar que la dirección de nuestra Orden siga siendo un reflejo de nuestros más altos ideales.
Es momento de que aquellos que aspiran a liderar lo hagan de manera ética y conforme a los tiempos establecidos, presentando propuestas sólidas y constructivas en el momento adecuado.
Solo así, la Gran Orden Unida de Odfelos podrá seguir siendo un faro de democracia y unidad, fiel a su legado y misión.

