“Bienvenido Ortiz (EL PRIMO) el mudo que habló”
Por Roberto Veras
SANTO DOMINGO ESTE.-
La reciente intervención de Bienvenido Ortiz (EL PRIMO) en la sesión de febrero en la Sala Capitular ha dejado a muchos regidores asombrados y reflexionando sobre la verdadera habilidad y experiencia que posee este silente secretario del alcalde.
Desde su llegada a la Sala Capitular, Ortiz ha sido percibido como una figura reservada y de trato amigable. Muchos regidores llegaron incluso a creer que era una persona muda, dada su reticencia a participar activamente en las discusiones. Sin embargo, en esta última sesión, rompió su silencio y solicitó un turno, revelando así sus innegables dotes de buen orador.
La sorpresa fue evidente entre los presentes, quienes no esperaban que alguien tan discreto pudiera transformarse en un comunicador elocuente y persuasivo. La naturalidad con la que expresó sus ideas y la soltura con la que manejó la retórica dejaron a más de uno boquiabierto.
Lo más intrigante de esta revelación es que Ortiz demostró tener experiencia previa como parlante en la cámara de diputados. Este detalle arroja luz sobre un aspecto de su trayectoria que muchos desconocían y que ahora cobra relevancia en el contexto de su rol como secretario del alcalde.
Su capacidad para articular argumentos de manera convincente sugiere que Ortiz posee no solo un profundo conocimiento de los temas en discusión, sino también una habilidad innata para comunicar eficazmente. Esto plantea preguntas sobre por qué ha mantenido un perfil tan bajo hasta ahora y qué otras habilidades y conocimientos podría estar reservando para ocasiones estratégicas.
La revelación de estas habilidades oratorias puede tener un impacto significativo en la percepción que tienen los regidores sobre Ortiz y, por ende, en su influencia dentro de la Sala Capitular. Su capacidad para sorprender y cautivar a través de la palabra podría cambiar dinámicas y abrir nuevas oportunidades para su participación en futuras discusiones y decisiones.
En última instancia, la reciente intervención de Bienvenido Ortiz no solo ha desafiado las expectativas preexistentes, sino que ha puesto de manifiesto la importancia de no subestimar a aquellos que eligen mantener un perfil discreto. Queda por verse cómo esta revelación impactará en su papel como secretario del alcalde y en la percepción general que la comunidad tenga de su capacidad para liderar y comunicar eficazmente.

