Opinión

Colegio de Abogados de la República Dominicana celebra 43 años de lucha, historia y defensa del ejercicio profesional

 

Por Julio César Terrero Carvajal

SANTO DOMINGO, RD.-

Hoy, 3 de febrero del año 2026, el Ilustre Colegio de Abogados de la República Dominicana (CARD) arriba a su 43 aniversario de creación, consolidándose como una de las instituciones gremiales más importantes del país. Esta fecha invita no solo a la celebración, sino también a la reflexión sobre el largo y complejo proceso histórico que vivió la abogacía dominicana para alcanzar una verdadera organización colegiada, capaz de defender los intereses del ejercicio profesional y garantizar la ética en el desempeño del derecho.

La historia registra que el primer intento de creación de un colegio de abogados en la República Dominicana se produjo en el año 1928, sin embargo, aquella iniciativa no fue respaldada por una ley formal ni contó con un marco institucional sólido. Como consecuencia, la abogacía nacional entró en un prolongado letargo gremial, careciendo durante décadas de una entidad que orientara, regulara y protegiera de manera efectiva a los profesionales del derecho.

No fue sino hasta 1968 cuando se dio un paso significativo con la creación de la Asociación Dominicana de Abogados (ADOMA), organización que asumió la representación gremial de los abogados dominicanos. ADOMA jugó un papel fundamental como espacio de articulación, debate y defensa de la profesión, convirtiéndose en la institución que, durante años, monitoreó y aglutinó a los juristas del país en ausencia de un colegio formalmente establecido por ley.

La consolidación del Colegio de Abogados fue el resultado de una ardua lucha pro-gremialista, encabezada por figuras históricas del derecho dominicano. Entre esos nombres resalta de manera especial el del Dr. Fernando  Díaz, considerado uno de los principales impulsores del movimiento colegial. Su firme liderazgo lo llevó incluso a enfrentar al gobierno de entonces, encabezado por Joaquín Balaguer, en defensa del derecho de los abogados a contar con una institución autónoma y fuerte.

Finalmente, el 3 de febrero de 1983, durante el gobierno del doctor Salvador Jorge Blanco, fue aprobada la Ley No. 91-83, la cual creó de manera definitiva el Colegio de Abogados de la República Dominicana. Con la promulgación de esta ley, ADOMA pasó a un segundo plano institucional, ya que a partir de ese momento se estableció como obligatoria la inscripción en el Colegio para poder ejercer legalmente la profesión de abogado en el país.

La Ley 91-83 también dio origen al Tribunal Disciplinario del Colegio de Abogados, concebido como un órgano encargado de velar por la ética profesional. Este tribunal quedó integrado por cinco jueces y un fiscal nacional, siendo este último el encargado de investigar y someter los casos de faltas cometidas por abogados, así como de dirimir conflictos entre profesionales del derecho y entre abogados y ciudadanos.

En el año 2015, el Tribunal Constitucional emitió una sentencia en la que declaró inconstitucional la Ley 91-83, al considerar que no había sido aprobada conforme al procedimiento constitucional requerido, específicamente por no haber sido conocida en dos legislaturas consecutivas. Esta decisión obligó a remitir la normativa nuevamente al Congreso Nacional para su adecuación al marco constitucional vigente.

Como resultado de ese proceso, en el año 2019 el Congreso Nacional aprobó la Ley No. 3-19, la cual derogó la legislación anterior y se convirtió en la norma vigente que rige actualmente al Colegio de Abogados de la República Dominicana. Esta nueva ley fortaleció la base legal de la institución, garantizando su continuidad y ajustándola a los principios constitucionales modernos.

A lo largo de estos 43 años de trayectoria, el Colegio de Abogados ha tenido 17 presidentes, de los cuales 14 permanecen con vida, ya que han fallecido tres expresidentes: Fernando  Díaz,  Julio César Arias Mota Porfirio Rojas Nina,  quienes dejaron una huella imborrable en la historia gremial. Su legado sigue siendo referencia obligada en la lucha por la dignidad y la independencia del ejercicio profesional.

En la actualidad, el Colegio de Abogados cuenta con una matrícula aproximada de 91,000 abogados, aunque esta cifra incluye profesionales fallecidos, retirados y otros que residen en el extranjero, principalmente en Estados Unidos, Europa y otros países de América. Se estima que entre 35,000 y 40,000 abogados ejercen activamente el derecho en el país, desempeñándose en áreas como el litigio, el derecho corporativo, el sector asegurador y otras ramas. A 43 años de su creación, la historia del Colegio de Abogados deja valiosas lecciones sobre organización, sacrificio y compromiso con el Estado de Derecho, recordando que la fortaleza institucional se construye con memoria, ética y vocación de servicio.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *