Descubriendo el mundo a través de los olores de New York
Por Roberto Veras
SANTO DOMINGO ESTE.-
Sumergirse en las páginas del libro «MEMORIA DE NEW YORK» de Segundo Reynoso es una experiencia fascinante que nos lleva a explorar la gran metrópolis a través de los sentidos. Uno de los capítulos que destaca es «OLORES EN NEW YORK», donde Reynoso revela la sorprendente capacidad de la ciudad para contar historias a través de sus aromas.
El autor sostiene la idea de que los olores en los guisos son como un lenguaje silencioso que revela la identidad culinaria de una región. Según Reynoso, sumergirse en los aromas que flotan por las calles de New York es como dar la vuelta al mundo sin salir de la ciudad. Es un viaje sensorial que conecta a las personas con sus raíces, recordándoles de dónde vienen y ofreciendo un vistazo a otras culturas.
Uno de los aspectos más intrigantes es el catálogo personal de olores que Reynoso ha desarrollado. Su habilidad para identificar la procedencia de un plato simplemente cerrando los ojos con un pañuelo en ellos y oliendo es asombrosa. Este catálogo no solo revela la diversidad cultural de New York, sino también la complejidad y riqueza de la experiencia gastronómica en esta bulliciosa ciudad.
La narrativa de Reynoso no solo destaca la diversidad de olores en la ciudad, sino que también subraya la importancia de la comida como un puente cultural. En un mundo donde las fronteras se desdibujan, los olores de New York se convierten en un testimonio vivo de la mezcla de culturas y la coexistencia armoniosa de tradiciones culinarias diversas.
Además, el autor nos invita a reflexionar sobre la conexión entre los olores y los recuerdos. Cada aroma evoca momentos y lugares específicos, construyendo una red de experiencias que enriquecen la vida diaria de quienes se sumergen en la vibrante esencia de la ciudad.
En conclusión, «OLORES EN NEW YORK» es un capítulo que destaca por su originalidad y profundidad. Segundo Reynoso nos brinda la oportunidad de apreciar New York de una manera única, a través de los olores que definen su identidad multicultural. Este libro es un recordatorio de que, incluso en una ciudad tan grande y cosmopolita, los detalles más pequeños pueden contar las historias más grandes.

