“Donde arde la memoria”: la novela de Víctor Escarramán que reabre la herida de Narciso González Medina y desafía el silencio del poder
Por Roberto Veras
SANTO DOMINGO, RD.-
La novela “Donde arde la memoria”, del escritor, abogado y profesor universitario Víctor Escarramán, fue puesta en circulación como una obra que rescata un episodio doloroso de la historia reciente dominicana. El texto está inspirado en la desaparición, ocurrida el 26 de mayo de 1994, del doctor Narciso González Medina, conocido popularmente como “Narcisazo”.
Durante la presentación, Escarramán explicó que la novela surge a partir de un proceso riguroso de investigación. Señaló que, mediante conversaciones privadas y la revisión de datos en revistas y periódicos, logró construir personajes, pasajes y diálogos con un enfoque sólido y coherente desde el punto de vista narrativo.

El autor destacó que la obra fue concebida con una aspiración fundamental: rescatar la dimensión humanista de Narcisazo. Indicó que su intención fue reconstruir la memoria del personaje como un acto de resistencia frente a quienes, por intransigencia o poder, intentaron reducir su legado al olvido.
Asimismo, explicó que un análisis del contexto en el que González Medina pronunció su famoso discurso permite entender mejor la situación. Subrayó que el medio donde publicó sus críticas tenía una circulación limitada, lo que evidenciaba que no representaba una amenaza significativa para el poder político de la época.

En ese sentido, Escarramán sostuvo que la víctima no contaba con una estructura política ni partidaria capaz de generar un impacto social amplio. Incluso afirmó que los señalamientos realizados al presidente eran similares a los que muchos ciudadanos expresaban cotidianamente, por lo que no justificaban una reacción extrema.
A partir de esta reflexión, el escritor reafirmó su tesis de que no existían motivos reales para el trágico desenlace. Considera que lo ocurrido fue una injusticia marcada por el abuso de poder, una idea que atraviesa toda la narrativa de la novela.

En la obra, el autor se propuso resaltar la sensibilidad espiritual de Narcisazo, sus ilusiones, su entusiasmo por la vida, así como sus rutinas, derrotas y valentía. También pone en relieve su profundidad intelectual como catedrático y escritor, además de su incansable labor como gestor cultural que creía firmemente en la educación como motor del desarrollo de los pueblos.
Finalmente, Escarramán afirmó que la desaparición de González Medina se debió a que era una voz firme e incómoda para el poder. Lo describió como un pensador que combinaba la crítica con el humor y la sátira, incluso en espacios como El Show del Mediodía, y como un hombre de moral intachable que nunca cedió ante las tentaciones del poder gubernamental.


