El Ministerio de Energía y Minas brilla por su ausencia mientras el pueblo exige solucione a los apagones
Por Roberto Veras
SANTO DOMINGO, RD.-
En la actualidad, el sistema eléctrico nacional atraviesa por una preocupante deficiencia en su capacidad de generación. Esta realidad se refleja en la vida cotidiana de miles de dominicanos que, sin previo aviso, se ven obligados a enfrentar prolongadas tandas de apagones que interrumpen su trabajo, afectan sus negocios, complican las labores domésticas y deterioran su calidad de vida.
No se trata únicamente de un tema técnico, sino de un problema estructural que demanda la intervención urgente de las autoridades competentes. En ese sentido, el ministro de Energía y Minas, Joel Santos Echavarría, tiene ante sí una responsabilidad ineludible: asumir plenamente el rol que la ley otorga a su ministerio y brindar al país una respuesta clara, transparente y contundente frente a esta crisis.
El Ministerio de Energía y Minas no puede limitarse a ser un ente observador, debe convertirse en el motor que planifique con visión de futuro, convoque a licitaciones públicas justas y transparentes, y supervise con rigor tanto los procesos de producción como los de mantenimiento de las plantas eléctricas. Solo así se garantizará que las inversiones en este sector respondan verdaderamente al interés nacional y no a intereses particulares.
El pueblo dominicano necesita más que promesas; necesita soluciones puntuales, viables y sostenibles que permitan superar de una vez por todo el círculo vicioso de generación insuficiente, apagones constantes y altos costos de energía. No se puede hablar de desarrollo sin un sistema eléctrico sólido y confiable.
Hoy más que nunca, la nación espera que el Ministerio de Energía y Minas sea capaz de encender una luz de esperanza que ilumine el camino hacia la estabilidad, la eficiencia y la seguridad energética que todos anhelamos.

