Fuerzas excesivas de las Autoridades Municipales.
Por Roberto Veras.
No hay duda de que la violencia en nuestras comunidades está aumentando, mire lo que sucedió el pasado viernes con un vendedor ambulante por parte de autoridades municipales. La alcaldía tuvo que pronunciarse en contra de esa acción inapropiada.
El departamento de Espacio Público debe cumplir con un conjunto estricto de reglas y normativas sobre cuánta fuerza pueden usar en una situación determinada, pero cuando violan estas reglas y normativas, la fuerza se considera excesiva.
Los ejemplos comunes de fuerza excesiva incluyen cuando los miembros de ese depatamento golpean o usan la fuerza física contra alguien que ya está bajo custodia y ya no se resiste.
Si bien casi cualquier persona puede ser víctima de fuerza excesiva, el problema es mucho más común entre los vendedores que ambulan en las calles. La violencia hierve a fuego lento en cada barrio, está justo debajo de la superficie, en todas partes.
Simplemente camine por la calle equivocada, su vehículo se descomponga en el vecindario equivocado, haga un comentario inapropiado o incluso mire a alguien de manera incorrecta y puede estar en problemas.
Las autoridades municipales tienen sus normativas y fueron creadas para proteger el bien común, pero no podemos someter a la obediencia a una persona y abusar de sus derechos civiles. Todos conocemos el problema, pero ¿Cuál es la solución?

