Hoy recordamos a Juan de los Santos, un líder inolvidable
Por Roberto Veras
SANTO DOMINGO ESTE.-
Hoy se cumplen 9 años del trágico asesinato de Juan de los Santos, uno de los alcaldes más queridos en el municipio de Santo Domingo Este. Su partida dejó un vacío enorme, pero su legado sigue vivo en la memoria de quienes tuvimos la fortuna de conocerlo, tanto antes como durante su gestión como alcalde.
A Juan lo conocí en sus inicios, cuando apenas tenía su primera banca y frecuentaba los centros de diversión de la avenida Venezuela, donde yo trabajaba como musicalizador. Recuerdo con especial nostalgia cómo no se perdía los famosos jueves playeros que organizaba Pedro Pachuco.
Ya como alcalde, tuve el privilegio de acompañarlo en diversas ocasiones, especialmente en su campaña por llegar a ser miembro del Comité Político del PLD. Durante esa etapa, recorrimos juntos todas las provincias del país, no una, sino dos veces. Yo era el encargado de capturar los momentos clave con mi cámara.
En una ocasión, durante una visita a Puerto Plata, ocurrió algo que refleja la personalidad de Juan. Uno de sus invitados no pudo asistir al encuentro por motivos de salud, y al revisar las fotografías, Juan se dio cuenta de su ausencia. Me pidió, con una de sus palabras tan características, que lo incluyera en la foto usando Photoshop.
Yo le respondí, en tono jocoso pero firme: «Cuidado con esa palabra, que aunque seas alcalde, debes respetarme, porque soy mayor que tú, y eso se respeta». Nos reímos mucho de ese momento, pero también quedó claro el respeto mutuo que existía entre nosotros.
Juan de los Santos no solo fue un gran líder político, sino también un ser humano con una calidez y cercanía únicas. Su capacidad para conectar con las personas y su visión de servicio para Santo Domingo Este dejaron huellas imborrables.
Hoy, a 9 años de su partida, lo recordamos no solo por lo que hizo, sino por la persona extraordinaria que fue. Descansa en paz, Juan. Tu legado vive en el corazón de Santo Domingo Este y de todos los que tuvimos el honor de caminar junto a ti.

