Opinión

La economía doble X

Daris Javier Cuevas

Como se sabe, en la actualidad la economía se identifica y define bajo las influencias
del fenómeno de la globalización, implicando esto los cambios dinámicos que se
registran en el mercado laboral y que ha dado lugar a una mayor vulnerabilidad y
desprotección a los trabajadores e incide de manera directa en el índice de desempleo.
En adicion, hay que ponderar el hecho irrefutable de que la economía ha logrado ser la
de mayor influencia en el ambito de las ciencias sociales, razón por la cual se hace
necesario que en un análisis se debe considerar las diferentes realidades
socioeconómicas para comprender de manera más objetiva la problemática que
predomina a escala global, así como las medidas que se adopten por las autoridades.
Asistimos a una coyuntura donde existen perturbaciones sistemáticas que, desde una
perspectiva de la oferta ayudan a la presencia del fenómeno inflacionario y una política
monetaria bastante prolongada que parecen poco efectiva y acompañadas de un menor
crecimiento economico. La puesta en marcha de política monetaria restrictiva para
desarticular la permanencia inflacionaria ya parece agotada e insuficiente para enfrentar
la crisis económica, lo que sugiere reinventar los instrumentos monetarios por parte de
los bancos centrales.
Vista, así las cosas, en estos tiempos tiene relevancia el libro publicado por la
economista y profesora de la Universidad de Oxford, Linda Scott, quien ha dedicado sus
esfuerzos de investigación para analizar el peso que tiene la participación de las mujeres
en la economía global. Es bajo ese interés investigativo que la profesora Scott ha
logrado construir y desarrollar lo que Ella denomina economía doble X, la cual
intrínsecamente contiene las semillas de un sistema cooperativo mucho más exitoso y
respetuoso que el orden que actualmente predomina.
Para la economista y catedrática de Oxford, Linda Scott, la economía doble X se trata
de una expresión de cuestionar al actual sistema financiero global para que este se
reoriente y su razón fundamental es capitalizar las repercusiones de cambios necesarios
que obligan a una vida menos tortuosa y más humanizada. Para la profesora Scott la
única forma de reducir la brecha de la desigualdad y la inclusión social a escala global,
es que las mujeres tengan un rol de mayor preponderancia en las decisiones económicas
mundiales.
Para la profesora Scott son múltiples las razones por la que la desigualdad sigue
predominando en el mundo y una de mayor ponderación es la falta de cuidado al valor
económico de la independencia y el trabajo de las mujeres. Sostiene la convicción de
que “la improbable certeza de que la igualdad de trato económico para las mujeres
pondría fin a algunos de los males más costosos que existen, y generaría al mismo
tiempo prosperidad para todo el mundo”.
La autora de la economía doble X deja una reflexión contundente e irrefutable al
sostener que “Si la comunidad mundial optase por disipar los obstáculos económicos a
los que se enfrentan las mujeres, entraríamos en una era sin precedentes de paz y
prosperidad”. A esto agrega que, “con frecuencia, lo que observo me deja consternada,
los ministros nacionales de economía que gestionan el sistema económico mundial
subestiman a quienes intermedian por las mujeres dándoles el mismo trato que a un club
de esposas”.
La economista Scott luego de dedicar mas de 20 años a su trabajo de investigación
arriba a la conclusión de que un solo cambio en la economía, inclusión de las mujeres,
transformaría las vidas en el mundo. Y reconoce que, “el mayor de los obstáculos ha
sido el profundo menosprecio que albergan los economistas hacia las mujeres y que les
ha impedido abordar esta cuestión”, es decir, que en sus análisis sus colegas de

profesión no se han preocupados por generar y promover informaciones que obliguen a
una inclusión de las mujeres, economía X.

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