La fórmula Ovalle: una propuesta democrática dentro del PRD en 1979
Por Roberto Veras
SANTO DOMINGO, RD.-
La fórmula Ovalle para el Partido Revolucionario Dominicano (PRD) fue una propuesta presentada el miércoles 6 de junio de 1979 por el dirigente José Ovalle Polanco, en un momento clave de la historia política dominicana. Su planteamiento buscaba democratizar la elección interna del candidato presidencial del partido, en un contexto donde predominaban los métodos cerrados y controlados por las cúpulas partidarias.
Ovalle Polanco propuso que la selección del candidato presidencial del PRD se realizara mediante elecciones primarias abiertas, con la participación directa de todos los miembros de los comités de base. Esta idea rompía con la tradición del partido, que acostumbraba escoger sus candidatos en convenciones o asambleas dominadas por los delegados, quienes a menudo respondían a los intereses de los líderes de mayor poder dentro de la organización.
La propuesta tenía como objetivo frenar el control político que ejercía la tendencia del presidente Silvestre Antonio Guzmán Fernández sobre los siete principales dirigentes del PRD. En aquel momento, Guzmán gozaba de una fuerte influencia interna y buscaba mantener una línea de continuidad dentro del partido, lo que generaba tensiones con sectores que reclamaban una mayor participación democrática.
Con la fórmula Ovalle, se pretendía abrir un nuevo capítulo en la vida interna del PRD, promoviendo la participación masiva de su militancia en la toma de decisiones trascendentales. Ovalle consideraba que el voto directo de las bases fortalecería la legitimidad del candidato presidencial y consolidaría la unidad partidaria al reducir los conflictos derivados de los acuerdos de cúpulas.
Esta iniciativa generó un amplio debate dentro del PRD. Algunos sectores la consideraron una amenaza para el orden establecido, mientras que otros la vieron como un paso necesario hacia la modernización y democratización del partido. En una época donde los procesos internos estaban marcados por la influencia de líderes carismáticos, la idea de un voto más libre y participativo resultaba innovadora y audaz.
Aunque la propuesta de Ovalle no fue adoptada oficialmente, su planteamiento dejó una huella en el pensamiento político del PRD y en la evolución de los procesos internos de los partidos dominicanos. Su visión anticipaba las futuras discusiones sobre la necesidad de democratizar las estructuras partidarias y fortalecer el papel de la militancia en la vida política nacional.
La fórmula Ovalle sigue siendo recordada como un intento visionario de abrir espacios de participación dentro del PRD. Más allá de su resultado inmediato, representó un llamado a la transparencia, a la renovación interna y a la convicción de que la democracia debe empezar por los propios partidos que aspiran a gobernar.

