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La lucha de los regidores de Santo Domingo Oeste

 

Por Roberto Veras,

SANTO DOMINGO NORTE.-

La nueva administración del alcalde Francisco Peña en Santo Domingo Oeste aún no alcanza los 100 días, pero ya enfrenta serias críticas de parte de los regidores municipales.

La negativa del alcalde a entregar los beneficios y recursos contemplados en la ley 176-07 y el presupuesto aprobado por la sala capitular ha generado un clima de descontento y tensión.

Los regidores han expresado su frustración ante la falta de viáticos, gasolina, seguros, bonos, y personal de apoyo (chofer y asistente), que consideran indispensables para realizar su trabajo de manera eficiente.

Estas carencias no solo afectan su labor diaria, sino que también representan una violación a los derechos y beneficios establecidos por ley. La ley 176-07 es clara en cuanto a los recursos y apoyos que deben recibir los regidores para desempeñar sus funciones, y la falta de cumplimiento por parte del alcalde plantea serias dudas sobre su compromiso con el buen gobierno y la transparencia.

La situación en Santo Domingo Oeste no es un caso aislado. En muchas municipalidades del país, los conflictos entre alcaldes y regidores por la asignación de recursos y beneficios son recurrentes.

Este tipo de tensiones suelen reflejar problemas más profundos de gestión y gobernanza. La negativa del alcalde Peña a proporcionar los recursos necesarios no solo obstaculiza el trabajo de los regidores, sino que también puede ser interpretada como un intento de debilitarlos políticamente.

La falta de apoyo a los regidores puede tener consecuencias graves para la gobernabilidad y la calidad de vida de los ciudadanos. Los regidores son un puente esencial entre la administración municipal y la comunidad, y su incapacidad para desempeñar su trabajo de manera efectiva repercute directamente en la atención a las necesidades y demandas de la población.

Además, esta situación puede fomentar un ambiente de desconfianza y descontento generalizado, erosionando la legitimidad y credibilidad de toda la administración municipal.

Para resolver esta crisis, es fundamental que el alcalde Francisco Peña y los regidores de Santo Domingo Oeste establezcan un diálogo constructivo y transparente.

Es esencial que se aclaren las razones detrás de la negativa a entregar los recursos y que se busquen soluciones que respeten los derechos y necesidades de los regidores, así como los intereses de los ciudadanos.

La transparencia en la gestión de los recursos municipales y la rendición de cuentas deben ser pilares fundamentales de cualquier administración que aspire a ser efectiva y legítima.

La situación en Santo Domingo Oeste debe ser una llamada de atención para todos los actores políticos y ciudadanos del país. Es vital que se fortalezca la institucionalidad y se respeten las normativas establecidas para garantizar un funcionamiento armónico y eficiente de las municipalidades.

Solo a través del respeto mutuo, el diálogo y la transparencia se podrá construir un sistema de gobernanza local que verdaderamente responda a las necesidades y aspiraciones de la población.

La comunidad debe mantenerse vigilante y exigir a sus representantes que actúen con responsabilidad y compromiso. Los regidores, por su parte, deben seguir luchando por sus derechos y por los recursos necesarios para cumplir con su deber, siempre en beneficio del bien común.

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