Opinión

Manuel Rojas: “Las obras están ahí, más allá de que guste o no el discurso”

Por redación SDE digital.-

Manuel Rojas afirmó ante los panelistas del programa “El Rumbo de la Mañana” que la rendición de cuentas del presidente puede generar opiniones divididas, pero sostuvo que hay un elemento imposible de negar: las obras están ahí. Señaló que el discurso presidencial se fundamentó en inauguraciones realizadas en distintas provincias del país, y que más allá de simpatías o diferencias políticas, las infraestructuras mencionadas son verificables.

Explicó que en la República Dominicana siempre se ha criticado cuando los gobiernos anuncian proyectos que no se ejecutan, pero en esta ocasión según expresó el mandatario presentó una relación concreta de realizaciones. “Usted puede estar de acuerdo o no, pero las obras están ahí”, insistió, destacando que el discurso estuvo sustentado en datos específicos y no en simples promesas.

Rojas comparó la percepción del discurso con la metáfora del vaso: algunos lo verán medio lleno, otros medio vacío, y otros quizá inclinado. Sin embargo, sostuvo que los datos económicos y sociales presentados no provienen únicamente de informes internos, sino también de organismos internacionales que tradicionalmente han evaluado la situación del país con los mismos criterios técnicos.

En ese sentido, indicó que si alguien cuestiona las cifras sobre crecimiento económico, reducción del hambre o disminución de la pobreza, debería entonces debatirlas con entidades como el Banco Mundial, la FAO, la CEPAL y el Banco Interamericano de Desarrollo. Recordó que son esos mismos organismos los que anteriormente ofrecían cifras menos favorables y que hoy presentan indicadores distintos.

Asimismo, puntualizó que solo entre marzo de 2025 y febrero de 2026 se habrían inaugurado más de 60 obras, cifra que según dijo incluso fue enumerada de manera técnica en una intervención anterior. Invitó a quienes dudan de esos datos a verificar en el terreno si las construcciones existen o no, planteando que la discusión debe centrarse en hechos comprobables.

Sobre el rol de la oposición, Rojas sostuvo que es legítimo oponerse, pues esa es su función en el sistema democrático. No obstante, consideró que descalificar un discurso por su duración o por criterios meramente subjetivos deja vacía la argumentación política. A su juicio, el debate debe enfocarse en el contenido y la veracidad de los datos.

Finalmente, observó que en varias ocasiones, cuando se mencionaban provincias específicas, algunos opositores reaccionaban con gestos y comentarios, aunque también hubo momentos de ovación al presidente. Concluyó señalando que la valoración del discurso depende en gran medida de la posición de cada quien: si se es opositor, probablemente se dirá que no sirvió; si se pertenece al sistema económico y financiero, que fue aceptable o bueno; y si se forma parte del gobierno, que fue muy bueno.

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