Mujeres alzan su voz en el Parque Independencia, “Exigen derechos y denuncian violencia”
Por Roberto Veras
SANTO DOMINGO.-
En un acto de valentía y resistencia, un grupo de mujeres se congregó en el emblemático Parque Independencia para alzar su voz en defensa de sus derechos fundamentales. La manifestación, organizada por diversas entidades feministas y de la sociedad civil, tuvo como objetivo principal exigir el respeto al derecho de la mujer a decidir sobre su propio cuerpo, así como denunciar los abusos y la discriminación sistemática en el ámbito laboral.
Las participantes destacaron que la República Dominicana sigue figurando como uno de los países más peligrosos para las mujeres en la región, una realidad que se refleja en los alarmantes índices de feminicidios, violencia de género y marginación en el acceso a oportunidades laborales y de poder.
En un comunicado leído durante la manifestación, las organizaciones convocantes expresaron con firmeza: «Nos asesinan cada día, nos criminalizan por decidir sobre nuestros cuerpos, nos marginan de los espacios de poder y nos explotan en el mercado laboral».
Este clamor no es nuevo. A lo largo de los años, distintas organizaciones han insistido en la necesidad de implementar políticas públicas efectivas para frenar la violencia machista y garantizar la equidad de género.
Sin embargo, el panorama sigue siendo sombrío, con un sistema judicial que en muchos casos revictimiza a las denunciantes y una cultura patriarcal que minimiza las demandas de las mujeres.
El derecho a decidir sobre el propio cuerpo es un punto especialmente sensible en un país donde el aborto sigue penalizado en todas sus causales, una postura que no solo pone en peligro la vida de muchas mujeres, sino que también perpetúa la criminalización de decisiones personales.
Mientras tanto, en el ámbito laboral, la brecha salarial, la falta de oportunidades de ascenso y el acoso continúan siendo obstáculos que impiden el pleno desarrollo de las mujeres en la sociedad dominicana.
El Parque Independencia, escenario de luchas históricas por la libertad y la justicia, se convirtió nuevamente en un espacio de reivindicación, donde las voces de las mujeres resonaron con fuerza y determinación.
La lucha continúa, y estas mujeres han dejado claro que no cesarán en su empeño hasta que se les reconozcan plenamente sus derechos y se ponga fin a la violencia y discriminación que enfrentan día a día.
La pregunta queda en el aire: ¿cuánto más deberá esperar la sociedad dominicana para garantizar a las mujeres el respeto y la dignidad que merecen?

