MedicinaNacionales

¿Qué es lo que específicamente separa a las iglesias católica romana y ortodoxa oriental?

La separación principal de la Iglesia Católica Romana y la Iglesia Ortodoxa Oriental ocurrió en el gran cisma de 1054, principalmente por razones políticas pero también culturales y teológicas.

El Imperio Romano se había separado en el basado en Roma y en el basado en Bizancio (ahora Estambul), nombrada Constantinopla por el Emperador Constantino, quien lanzó al poder a la Iglesia Católica. La parte de Roma era culturalmente europea con el latín como lengua oficial, y la de Constantinopla era asiática con el griego como lengua de la iglesia.

En los primeros siglos de la Iglesia Católica, el Papa no tenía un predominio tan claro. Junto al él, cogobernaban los Patriarcas de Constantinopla, Alejandría, Antioquía y Jerusalén. Tras las conquistas musulmanas del s. VII, sólo quedó el Patriarcado de Constantinopla. El Papado de Roma se fue consolidando con sus relaciones con los reyes francos y reclamaba supremacía absoluta sobre cualquier autoridad de la iglesia. Adicionalmente, ambas partes, separadas geográfica y culturalmente, desarrollaron variaciones en las prácticas litúrgicas.

Con todo, al considerar Constantinopla que el Papa era no más que un ‘primus ínter pares’ (primero entre pares) y no el máximo pontífice, con todas las implicaciones políticas y eclesiales que eso conllevaba, decidieron separarse de la Iglesia Católica.

Las diferencias teológicas fueron más un pretexto. Una de las principales es la de la Cláusula Filioque que agrega al Credo de Nicea la frase “y del hijo”, al hablar de la procedencia del Espíritu Santo. Debido a una diferencia lingüística entre el latín y el griego, en el Credo de Nicea dice que el Espíritu Santo procede del Padre (y del Hijo). En latín esa procedencia no significa que el Espíritu Santo fuese creado por el Padre (y el Hijo), pero en griego sí; sin embargo, eso es considerado herejía para ambas iglesias. Así que una separación por esta causa lingüística que no repercute teológicamente parece absurda.

En realidad, las doctrinas de ambas iglesias son bastante parecidas y se sienten mucho más hermanadas que con las iglesias protestantes, y además ha habido cada vez más acercamientos ecuménicos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *