Silenciar las Relaciones Públicas es un error estratégico de los candidatos en SDE.-
Por Roberto Veras
SANTO DOMINGO ESTE.-
En el frenético mundo de la política, donde las campañas electorales se convierten en un juego estratégico de percepciones y discursos, es sorprendente observar cómo algunos candidatos optan por mantener en «mute» a sus expertos en relaciones públicas. Parece haber una creencia errónea de que la comunicación política es tan simple como emitir declaraciones y esperar a que el público las absorba sin más.
Sin embargo, olvidar el papel crucial del relacionador público es un error estratégico que puede costar caro en el juego de la persuasión mediática. El relacionador público es, esencialmente, el vendedor de un producto político en los medios de comunicación, y silenciarlos equivale a intentar vender un producto sin promocionarlo.
En este contexto, es fundamental entender que la política moderna es una batalla por la percepción pública. Los votantes no solo buscan candidatos con las mejores propuestas, sino también aquellos capaces de comunicar sus ideas de manera efectiva. Aquí es donde entra en juego el experto en relaciones públicas, cuyo papel va más allá de redactar comunicados de prensa.
Imaginemos una campaña electoral como el lanzamiento de un nuevo producto al mercado. El candidato es la marca y su plataforma política es el producto. Los medios de comunicación son los escaparates que exhiben este producto ante el público. Sin embargo, ¿qué sucede cuando el vendedor, el relacionador público, permanece en silencio? El producto queda en la sombra, sin la narrativa convincente que lo haga atractivo.
Los relacionadores públicos son hábiles en dar forma a historias que resuenan con la audiencia. Son capaces de tejer narrativas que humanizan al candidato, conectan con los valores del electorado y presentan las propuestas de manera convincente. Ignorar este componente estratégico es como dejar que el producto acumule polvo en el estante, pasando desapercibido para aquellos que podrían estar interesados.
Algunos candidatos parecen pensar que las redes sociales son suficientes para transmitir su mensaje. Sin embargo, la saturación de información en estos canales hace que destacar sea más difícil que nunca. Es aquí donde el relacionador público desempeña un papel crucial, seleccionando los mensajes clave y presentándolos de manera efectiva a través de los medios tradicionales.
En resumen, en un mundo político cada vez más mediático, silenciar a los relacionadores públicos equivale a renunciar a uno de los mayores activos estratégicos. La política moderna no solo se trata de propuestas, sino de la capacidad de vender esas propuestas al público.
Recordar que el relacionador público es el vendedor de este producto político en los medios de comunicación es esencial para cualquier campaña que aspire al éxito en la era de la comunicación instantánea. Ignorar esta verdad podría significar perder la batalla antes de que siquiera comience.

