La necesidad de ejecutar las Ordenanzas Municipales para la seguridad vial
Por Roberto Veras
SANTO DOMINGO ESTE, RD.-
El regidor Juan Rosa, al examinar resoluciones que no se han materializado, expuso una situación preocupante respecto a la regulación del tránsito en el Ensanche Ozama.
En particular, hizo referencia a una ordenanza que fue aprobada en su momento por el Consejo de Regidores, cuando el concejal Luis Flores ocupaba la presidencia, pero que nunca se ejecutó.
Dicha ordenanza establecía que la calle Ramón Marrero Aristy fuera de una sola vía en ciertos horarios específicos: de 8:00 a 9:00 de la mañana y de 12:30 a 1:30 de la tarde, con el objetivo de facilitar el control de entrada y salida del Centro Psicopedagógico Ozama.
Sin embargo, a pesar de haber sido aprobada, esta disposición nunca fue puesta en práctica. Fue solo después de múltiples gestiones realizadas recientemente que se logró localizar la ordenanza en los archivos de la Secretaría General de la administración municipal.
Los eventos recientes en las inmediaciones del centro educativo, incluyendo un accidente entre el vehículo de una profesora y otro automóvil, han evidenciado la necesidad de modificar el horario establecido en la ordenanza.
Para prevenir futuros incidentes y garantizar la seguridad de los niños y sus familias, el regidor Rosa ha propuesto una modificación en el artículo primero de la ordenanza, para que la calle Ramón Marrero Aristy sea de una sola vía en dirección norte-sur en un horario ampliado: de 7:00 a 9:00 de la mañana y de 12:00 a 2:30 de la tarde.
Esta modificación permitiría que los estudiantes que comienzan a llegar al centro desde las 7:00 de la mañana lo hagan en un ambiente más seguro, evitando el riesgo de vehículos circulando en sentido contrario.
El regidor Rosa instó a sus colegas a respaldar esta medida para que, a partir de su aprobación, los niños, los padres y el personal del centro puedan sentirse protegidos en las horas de mayor tránsito.
Con esta acción, se busca corregir la falta de seguimiento a resoluciones previamente aprobadas y garantizar que la seguridad vial en las cercanías de los centros educativos sea una prioridad para la gestión municipal.
La ejecución efectiva de las ordenanzas es fundamental para el bienestar de la comunidad y la confianza en las instituciones que las aprueban. Es momento de pasar de la aprobación en papel a la acción en las calles.

