El furgón que ocupa el espacio público y el silencio institucional
Por Roberto Veras
SANTO DOMINGO ESTE, RD.-
El regidor Luis Flores denunció que hay un furgón en la avenida 25 de Febrero, justo al final, cerca de la Villa Olímpica. Un furgón de mudanza que se ha transformado, de la noche a la mañana, en una cafetería improvisada. No tiene baño. No cumple normas mínimas. Y lo más grave: ocupa espacio público, ese que es de todos.
El regidor Luis Flores ha levantado la voz varias veces ante el secretario general, Jesús Colón. Y más recientemente ante el Concejo de Regidores, donde ha reiterado su denuncia con firmeza, con pruebas, con el respaldo de una comunidad que clama por orden y respeto.
“El espacio público ya lo tomaron, y tiene que ser devuelto”, dijo Flores, visiblemente molesto por la falta de acción. “A mí se me acusó de tener una contienda política. Que era una jugada personal. Pero vinimos aquí, mostramos que la presidenta de la Junta de Vecinos ni siquiera pertenece a nuestro partido. Esto no es política. Es defensa del patrimonio municipal”.
Pero mientras tanto, el furgón sigue ahí, inamovible e intocable. Y eso desconcierta. Porque cuando se trata de un vendedor humilde con un triciclo en el mercado, el mismo director de Espacios Públicos no tiembla en desalojarlo, a veces con mano dura. Entonces, ¿por qué un furgón sin baños, sin permisos claros, y en pleno parque, sigue operando como si nada? ¿Qué poder lo protege?
Flores lanzó una advertencia con ironía pero con profundo mensaje: “Si así son las cosas, entonces voy a colocar otro furgón frente al Faro a Colón… y quiero ver si me lo van a quitar”. Su indignación es la de muchos. La de los vecinos que ya están cansados, que han hecho los reportes, que han tocado puertas y no encuentran respuestas. “Ya se sienten desesperados”, dijo.
El Concejo de Regidores, presionado por la denuncia y la indignación creciente, aprobó una “urgencia” para revisar el caso. Una decisión que llega tarde y con un dejo de cinismo. Porque lo cierto es que este caso no necesita más revisión, necesita una decisión. Una sola: remover de inmediato el furgón que ocupa ilegalmente el parque.
Y esa decisión debe ser tomada ya. Porque permitir que ese furgón permanezca ahí es decirle a los ciudadanos que sus reclamos no valen. Que quien tiene influencias puede ocupar un parque sin consecuencias. Que los espacios públicos pueden privatizarse si se conocen los contactos adecuados.
Esta no es la lucha de un regidor. Es la lucha de una comunidad. Y si no se actúa ahora, el silencio institucional será cómplice de una injusticia que ya no cabe en el parque… ni en la conciencia de una ciudad que exige respeto.

