El Partido de la Liberación Dominicana cocina su jugada en Santo Domingo Este entre polémicas, apuestas fuertes y figuras de alto riesgo
Por redacción SDE digital.-
En los últimos años, el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) en el municipio de Santo Domingo Este ha sido objeto de críticas por decisiones que muchos consideran desacertadas en la selección de sus candidaturas. Estas elecciones internas, en lugar de fortalecer su estructura política, han generado dudas entre sus seguidores y han abierto espacios para cuestionamientos sobre su estrategia electoral.
Sin embargo, detrás del telón político, se está gestando lo que algunos describen como una recomposición estratégica. Dirigentes del partido estarían apostando por una combinación de figuras consideradas de peso, con la intención de recuperar terreno y reconectar con una base electoral que exige resultados concretos y liderazgo confiable.
En ese contexto, el nombre de Luis Alberto Tejeda Pimentel ha cobrado fuerza como posible candidato a senador. A pesar de que arrastra cuestionamientos relacionados con su entorno político, su nivel de posicionamiento y aceptación dentro del electorado lo convierten en una carta atractiva para el PLD, que busca asegurar competitividad en esa demarcación.
Por otro lado, se menciona a Juan Carlos Echavarría, conocido como “Joselito”, como una posible apuesta para la alcaldía de Santo Domingo Este. Su perfil, cercano a la gente y con arraigo en sectores populares, lo posiciona como una figura capaz de conectar con el sentir municipal, algo que el partido necesita recuperar con urgencia.
Muchos analistas y dirigentes entienden que esta combinación —Tejeda Pimentel al Senado y Joselito a la alcaldía— podría representar una fórmula equilibrada, capaz de generar sinergia electoral. La mezcla de experiencia política con cercanía comunitaria podría convertirse en una estrategia efectiva para enfrentar a sus adversarios en un escenario cada vez más competitivo.
No obstante, dentro del mismo partido también emerge otro aspirante con altos niveles de popularidad, pero que arrastra una tasa de rechazo igualmente significativa. Este fenómeno plantea un dilema interno: apostar por una figura que moviliza masas pero genera divisiones, o inclinarse por candidatos con perfiles más moderados y menor resistencia.
A la espera de decisiones definitivas, el PLD enfrenta el reto de demostrar que ha aprendido de sus errores recientes. La escogencia de sus candidatos no solo definirá su futuro en Santo Domingo Este, sino que también enviará un mensaje claro sobre su capacidad de renovación, cohesión interna y compromiso con una estrategia política más acertada.

