¿Dónde van los RD$1,000 que usted echa de combustible? Atahualpa Ramírez desglosa impuestos y cargos
Por redacción.-
El economista y comentarista Atahualpa Ramírez realizó un análisis sobre la estructura del precio de los combustibles en la República Dominicana, explicando cómo se distribuyen los recursos que paga un ciudadano cuando compra gasolina. Según explicó, de cada mil pesos invertidos en combustible una parte importante no corresponde realmente al valor del producto, sino a impuestos y diferentes cargos que forman parte de la cadena de comercialización y distribución.
Ramírez detalló que de cada RD$1,000 que una persona utiliza para comprar combustible, aproximadamente RD$316 corresponden a impuestos que recibe el Gobierno dominicano. Esto significa que cerca de una tercera parte del dinero pagado por los consumidores termina ingresando a las arcas estatales. Este componente representa uno de los porcentajes más elevados dentro de la estructura del precio final que pagan los ciudadanos en las estaciones de expendio.
Asimismo, explicó que otros RD$84 van dirigidos al detallista, es decir, a los propietarios o administradores de las estaciones de combustibles encargados de vender el producto directamente al consumidor. Mientras tanto, otros RD$51 son destinados a los distribuidores, quienes forman parte del proceso logístico y comercial que lleva el combustible desde los importadores hasta los puntos de venta.
De igual manera, señaló que aproximadamente RD$22 están destinados a los sindicatos del transporte, recursos que, según indicó, fueron establecidos originalmente como una medida para crear un fondo relacionado con la renovación del parque vehicular dominicano. Según sus declaraciones, este mecanismo habría surgido como una salida acordada por gobiernos anteriores para responder a demandas planteadas por dirigentes del sector transporte.
El análisis presentado sostiene que, sumando todos estos cargos y porcentajes, el consumidor termina pagando una cantidad significativa que no necesariamente representa el combustible que está recibiendo físicamente. Explicó que de los RD$1,000 pagados, alrededor de RD$527 corresponden realmente al combustible adquirido, mientras que el resto se distribuye entre impuestos, intermediarios y otras contribuciones establecidas en el sistema.
Según explicó, tomando como referencia los precios actuales, mil pesos representan aproximadamente tres galones de gasolina o incluso un poco menos. Sin embargo, señaló que prácticamente la mitad de ese dinero no se traduce directamente en el producto que llega al tanque del vehículo, situación que a su juicio genera preocupación entre los consumidores que sienten que pagan una elevada carga adicional.
Finalmente, Ramírez cuestionó la estructura de distribución de los combustibles y abrió un debate sobre el modelo aplicado en el país, preguntándose cómo se justifica una distribución con tantos componentes adicionales dentro del precio final. Sus declaraciones colocan nuevamente sobre la mesa la discusión acerca del impacto de los impuestos y de los distintos actores que intervienen en la cadena de comercialización de los combustibles en la República Dominicana.

