La pérdida de un ser querido es una experiencia traumática.
SANTO DOMINGO ESTE,
Por Roberto Veras.-
La pérdida de un ser querido, ya sea esperado o inesperado, es una experiencia traumática.
Esta es una experiencia que cada uno de nosotros tendrá que enfrentar varias veces pensando en nuestra vida.
Ya sea la pérdida de abuelos, padres, esposa, hijo, amigo cercano u otro miembro de la familia, siempre creará un momento de duelo, un momento de sentir una pérdida en su vida.
La pérdida de un hijo es una de las emociones más difíciles que tendrá que enfrentar en la vida.
La tremenda emoción y el dolor que viene con su pérdida es abrumadora.
Nos gustaría pensar que nuestros seres queridos son inmortales, pero ninguno de nosotros lo somos.
Nacemos, vivimos, experimentamos la vida con todos sus altibajos, crecemos en conocimiento con cada uno de los desafíos de la vida, a través de los cuales adquirimos sabiduría para transmitir a nuestros hijos y nietos, si tenemos tanta suerte.
Luego, en algún momento, debemos pasar a ese plano superior de existencia, donde encontramos paz y mayor comprensión de por qué estamos aquí y cuál era el propósito de nuestra vida, es por ello que la pérdida de un ser querido es una experiencia traumática.

