MunicipalesNacionalesOpinión

La reelección del presidente Luís Abinader parece ser un destino inevitable.

 

Por Roberto Veras

SANTO DOMINGO.-

En los días que nos separan de las elecciones presidenciales y congresuales, un viento de certeza parece soplar sobre el panorama político dominicano.

Las encuestas, esas voces que intentan anticipar el devenir político, nos susurran un relato ya casi concluido: la reelección del presidente Luís Abinader parece ser un destino inevitable.

Con cifras que se alinean como los acordes de una sinfonía predecible, las firmas encuestadoras más reputadas del país dibujan un paisaje en el que Abinader emerge como el claro favorito.

Gallup, RD Elige, Greenberg, ABC, Mark Penn, ACD Media, Centro Económico del Cibao, Grupo de Medios Panorama, Statu Quo de Miguel Medina… todas convergen en otorgar al actual mandatario un apoyo que ronda o supera el 60%.

Por otro lado, la competencia parece relegada a la posición de mera anécdota. Leonel Fernández, con un modesto porcentaje que no alcanza siquiera el 25%, y el candidato del PLD, languideciendo en un desolador 11.1%, parecen condenados a la sombra del avasallante liderazgo de Abinader.

A tan escasos días del veredicto electoral, las perspectivas de cambio se desvanecen como una ilusión efímera. La percepción de la ciudadanía, moldeada por el eco unísono de las encuestas, parece solidificarse en torno a la figura del actual presidente.

Los vientos de cambio, que en algún momento acariciaron las esperanzas de otros contendientes, ahora han cedido ante la inercia de lo previsible.

Sin embargo, en este juego político nada es absoluto hasta que la última papeleta es depositada en las urnas. Las sorpresas, aunque escasas, aún pueden tejerse en el tapiz de la democracia. Pero, por ahora, la narrativa parece estar escrita: Luís Abinader se alza como el dueño indiscutible de la escena política dominicana.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *