Manuel Rojas desenmascara a Leonel Fernández y destroza su discurso anclado en el pasado
Por redacción SDE digital.-
Manuel Rojas afirmó en su programa «Los afortunados de la fortuna» que el expresidente Leonel Fernández mantiene un discurso político desfasado, anclado en esquemas y narrativas propias de la década de los años 80, lo que a su juicio le resta efectividad en el contexto político actual. Según Rojas, ese estilo discursivo no conecta con las nuevas realidades ni con los desafíos contemporáneos de la región, y advirtió que quien le haya recomendado mantener ese enfoque hoy en día podría estar actuando más como un adversario que como un aliado estratégico.
Durante su análisis, Rojas sostuvo que Leonel Fernández ha sido cuestionado en al menos tres ocasiones cuando ha abordado el tema de Venezuela, especialmente en lo relativo a su insistencia en promover el diálogo. El comunicador expresó que no pretende dar recomendaciones que no le han sido solicitadas, pero consideró llamativo que, a estas alturas del escenario político, el exmandatario insista en planteamientos que, en su opinión, carecen de claridad y de coherencia frente a la compleja realidad venezolana.
Rojas fue enfático al señalar que hablar de diálogo en Venezuela exige responder preguntas fundamentales: diálogo entre quiénes y bajo qué condiciones. A su entender, los ejes del discurso se pierden cuando se apela a soluciones genéricas sin identificar interlocutores reales ni reconocer la magnitud del conflicto político y social que vive ese país. Comparó incluso esa postura con la situación haitiana, cuestionando quiénes serían los actores válidos para sentarse a dialogar en un contexto tan fragmentado.
En su intervención, el comunicador también criticó que se condenen ciertos episodios relacionados con Nicolás Maduro sin tomar en cuenta los vínculos históricos y políticos que, según dijo, han existido durante años. Rojas afirmó que Venezuela, bajo el liderazgo chavista, envió cuantiosos recursos a diversos actores políticos de la región, lo que a su juicio hace contradictorio adoptar ahora una postura de condena absoluta sin reconocer esas relaciones previas.
Asimismo, recordó que Hugo Chávez llegó al poder en 1998 con apoyos internacionales y regionales, y mencionó que sectores políticos dominicanos, incluyendo gobiernos del pasado, tuvieron algún nivel de cercanía o respaldo en ese proceso. Rojas contextualizó ese apoyo señalando que, en aquel momento, muchos líderes latinoamericanos veían a Chávez como una figura disruptiva, pero no anticipaban completamente el rumbo que tomaría su proyecto político.
El comunicador evocó incluso episodios anecdóticos para ilustrar cómo, desde temprano, algunos líderes percibieron el carácter controversial de Chávez. Citó una visita del entonces mandatario venezolano a la República Dominicana, donde —según relató— figuras políticas históricas habrían advertido sobre su temperamento y estilo de liderazgo, presagiando los conflictos que posteriormente marcarían su gobierno y su influencia en la región.
Finalmente, Manuel Rojas concluyó que el problema central no es solo el contenido del discurso de Leonel Fernández, sino la falta de actualización de su narrativa política frente a un escenario internacional marcado por nuevas alianzas, conflictos abiertos y cambios profundos en la geopolítica. A su entender, mantener un discurso ambiguo sobre Venezuela, Maduro y otros actores internacionales puede generar confusión y debilitar la credibilidad política en un momento donde se exige mayor precisión, firmeza y claridad.

