Pésaj y semana santa; la historia oculta de una celebración que cambió el mundo
Por Roberto Veras
SANTO DOMINGO, RD.-
La Pésaj (Pascua judía) es una festividad bíblica fundamental que conmemora la liberación del pueblo israelita de la esclavitud en Egipto, marcando el nacimiento de la nación judía y su paso de la opresión a la libertad. es una de las celebraciones más antiguas y significativas dentro de la tradición bíblica, marcando un antes y un después en la historia del pueblo hebreo. Esta festividad conmemora la liberación de la esclavitud en Egipto, un acontecimiento que definió la identidad de toda una nación.
Mucho antes de lo que hoy conocemos como la Semana Santa cristiana, los hebreos ya celebraban esta fecha como símbolo de libertad, fe y obediencia a Dios. No era solo una fiesta, sino un recordatorio permanente del poder divino actuando en favor de su pueblo elegido.
Este acontecimiento está narrado en el libro del Éxodo, donde destaca la figura de Moisés, quien fue escogido por Dios para enfrentar al faraón y liderar la salida de los hebreos de la esclavitud egipcia. Su liderazgo marcó el inicio de una travesía hacia la tierra prometida.
La Pascua judía recuerda específicamente el momento en que Dios “pasó por alto” las casas de los hebreos durante la última plaga enviada a Egipto. Mientras los primogénitos egipcios morían, los hebreos fueron protegidos, lo que simboliza la salvación y la intervención divina.
Este acto no solo significó el fin de la opresión, sino también el nacimiento de un pueblo libre. A partir de ahí, el faraón permitió la salida de los hebreos, iniciándose el éxodo, uno de los eventos más trascendentales en la historia religiosa.
Con el paso del tiempo, esta celebración comenzó a coincidir con fechas cercanas a la Semana Santa, lo que no es una simple casualidad. Existe una conexión profunda entre ambas tradiciones que muchas veces pasa desapercibida.
Uno de los momentos más importantes de esta relación es la última cena de Jesucristo con sus discípulos, la cual fue una cena pascual judía. Esto demuestra que Jesús vivía y celebraba dentro de las tradiciones hebreas.
Es precisamente esta coincidencia en el calendario lo que permitió que ambas conmemoraciones se entrelazaran. La muerte de Jesucristo ocurrió en el mismo contexto de la celebración de Pésaj, lo que dio un nuevo significado espiritual a esas fechas.
Después de la muerte de Cristo, la tradición cristiana comenzó a centrarse en su pasión, muerte y resurrección, desplazando poco a poco el enfoque original de la liberación del pueblo hebreo. Así, la Semana Santa tomó protagonismo dentro del mundo cristiano.
De esta manera, la liberación de los hebreos pasó a un segundo plano en muchas culturas, mientras que el sacrificio de Jesucristo se convirtió en el eje central de la fe cristiana. Sin embargo, ambas celebraciones siguen estando profundamente conectadas por su origen, su simbolismo y su mensaje de redención y libertad.

