Polémica en “Los Grandes de la Comunicación” por planteamientos de Juan José Encarnación sobre la economía y el respeto en el debate
Por Roberto Veras
SANTO DOMINGO, RD.-
Durante una reciente emisión del programa “Los Grandes de la Comunicación”, fue invitado el comunicador Juan José Encarnación, quien expuso una serie de reflexiones sobre la situación económica y social que, a su juicio, se percibe actualmente en el Gran Santo Domingo. Encarnación relató que realizó un recorrido un sábado por distintos puntos de la capital y observó una ciudad activa, con comercios llenos, restaurantes concurridos y personas comprando, comiendo y compartiendo en un ambiente de aparente alegría.
Según explicó el invitado, esa dinámica se debe, en gran medida, a la inyección de recursos económicos que circulan en las calles. Mencionó específicamente unos 34 mil millones de pesos que, afirmó, corresponden a dobles sueldos y otros ingresos que terminan impactando directamente en el consumo diario de la población. Para él, este flujo de dinero genera una sensación de bonanza que se refleja en el movimiento comercial y social.
Encarnación agregó que no solo se trata de dobles sueldos, sino también de los llamados “bonos” y otros beneficios que, según dijo, reciben personas vinculadas a instituciones autónomas del Estado y al propio gobierno. A esto se suma, afirmó, la participación del sector privado, lo que provoca que la economía “se caliente” y el dinero fluya con mayor rapidez hacia distintos sectores.
En ese contexto, sostuvo que muchas personas se preguntan por qué se habla de crisis cuando lo que observan en las calles es un país en constante movimiento económico. “La gente dice: ¿de qué es que me están hablando?”, expresó, al tiempo que utilizó frases coloquiales para ilustrar la percepción de que, pese a los discursos negativos, el consumo sigue activo.
Durante su intervención, Encarnación también hizo una comparación con la situación en los Estados Unidos. Comentó que recientemente regresó de ese país y que, al comunicarse con amigos y conocidos residentes en ciudades como Washington, le manifestaron que allá la situación económica es incluso más difícil, con zonas donde la actividad comercial luce más apagada que en República Dominicana.
Sin embargo, el momento más tenso del programa se produjo cuando uno de los panelistas calificó al invitado de “mentiroso” y afirmó que estaba diciendo “sandeces”. Esta reacción generó incomodidad y desvió el debate del análisis de ideas hacia el plano personal, afectando el clima del espacio televisivo.
Cabe destacar que, más allá de estar o no de acuerdo con los planteamientos de Juan José Encarnación, no resulta apropiado invitar a una persona a un programa para luego ofenderla o insultarla. El intercambio de opiniones debe darse con respeto, y cuando esto no ocurre, se pone en entredicho la calidad de la comunicación actual. La confrontación de ideas es válida, pero nunca a costa del irrespeto personal.

