“República Dominicana avanza en la reforma policial pese a críticas de la oposición y recibe respaldo internacional”
Por Juan José Encarnación
SANTO DOMINGO, RD.-
Hemos avanzado poco a poco, pero avanzamos, y eso lo reconocen los organismos internacionales dedicados a evaluar la seguridad y el desempeño policial en la región. Solo la oposición insiste en desconocer el trabajo que se ha venido realizando para transformar la Policía Nacional y fortalecer la seguridad ciudadana. A pesar de los desafíos, los indicadores muestran mejoras y los observadores externos destacan los pasos firmes que está dando la República Dominicana en esta materia.
Este sábado, el presidente Luis Abinader recibirá a varios senadores de los Estados Unidos que vienen al país a sostener un encuentro oficial con él. Estas reuniones se suman a los contactos recientes que el mandatario ha tenido con representantes de la DEA y otros funcionarios norteamericanos, reforzando la interrelación con organismos como Interpol y ampliando los acuerdos internacionales que respaldan nuestro sistema de seguridad. Esta cooperación es una muestra de confianza en el rumbo que lleva el país.
En medio de este proceso, la ministra encargada del área policial ha demostrado ser una figura firme, fuerte e inquebrantable. Quisieron destruir su reputación, pero no pudieron. Su gestión se ha destacado por su disciplina, su determinación y por una labor extraordinaria que ha contribuido directamente a la reducción de la criminalidad. Su liderazgo ha sido clave para desmontar viejas prácticas y encaminar la institución hacia una cultura más profesional.

La Policía Nacional, que durante décadas arrastró una estructura creada en 1936 bajo el régimen de Trujillo, ha sido históricamente difícil de transformar. Esa mentalidad antigua no se cambia de la noche a la mañana, pero el trabajo se está haciendo. Los nuevos esfuerzos incluyen la implementación de uniformes modernos, mejores equipos y un enfoque centrado en la formación profesional del agente. Se han incorporado más de 4,000 nuevos policías preparados para asumir los retos actuales.
Un avance significativo ha sido la nueva escuela policial, impulsada originalmente y establecida en Punta Cana, la cual en un principio fue duramente criticada por sectores opositores. La calificaron hasta de «hotel de cinco estrellas», sin reconocer que precisamente esa calidad en las instalaciones garantiza que los futuros agentes reciban una formación digna, completa y moderna. Hoy esa academia es referencia en la región por su nivel de profesionalización.
Los tiempos han cambiado y ya no es posible tolerar los abusos que históricamente se cometieron contra la población. Sin embargo, también es necesario que la ciudadanía respete a la Policía Nacional, entendiendo que el orden debe construirse de ambos lados. La policía está obligada a proteger los derechos de la ciudadanía, pero la ciudadanía también debe colaborar con la autoridad. Es una relación de doble vía que requiere educación, respeto y disciplina.

A veces ocurren incidentes que afectan la imagen del Ministerio de Interior y Policía, y en esos casos no siempre es posible defender las acciones de algunos agentes. Por eso, toda denuncia debe investigarse con seriedad para determinar responsabilidades. El policía o miembro de la institución que se salga de las líneas establecidas por la ley debe ser sometido, igual que cualquier criminal. Esa firmeza es esencial para lograr una institución confiable.
A pesar de todo, hemos avanzado. Y esos avances molestan a quienes preferirían que el país permaneciera estancado. En el pasado reciente, durante el gobierno de Danilo Medina, un policía ganaba apenas 9,600 pesos mensuales, cerca de 130 dólares. Hoy, el salario de un agente ronda los 510 dólares, lo que al convertirlo en pesos dominicanos supera los 35,000 mensuales. Esta dignificación salarial es una prueba clara de que la transformación policial va en serio y continúa en progreso.

